“A las Fuerzas de Seguridad les sacaron el bozal como a perros rabiosos y les dijeron ‘vayan y muerdan”

Mariano García es uno de los tantos periodistas que trabajaron en la cobertura del tratamiento del proyecto de ley de la reforma previsional. Cubrió para Telefé lo que ocurrió dentro del recinto y también lo que pasó afuera. Hoy lo cuenta con dolor en un diálogo exclusivo con Infoner.

 

Por Sabina Melchiori

 

“No hay palabras para describir lo que vi ayer”, confiesa Mariano, quien hizo la cobertura en el recinto del tratamiento del proyecto de ley de reforma previsional para Telefé. “Llegué una hora y cuarto antes y tuve que pasar el impresionante operativo de seguridad, a una cuadra del Congreso tuve que sortear -caminando por Callao y Bartolomé Mitre-, la primera barrera presentando mi credencial y mi DNI. Luego vi el momento en el que unos diputados se tiraban contra los escudos de Gendarmería, me puse a grabar con el celular y no podía creer  lo que estaba viendo, era triple cordón del cuerpo de Infantería mas el Grupo de Operación Motorizado de la Policía Federal,  y me impresionó, se me puso la piel de gallina y en ese momento empecé a sentir que caían piedrazos alredeor”.

“Cuando logré entrar tuve que presentar mi documento (porque los periodistas tuvimos que ser acreditados con cuarenta y ocho horas de anticipación), luego accedí al Salón de los Pasos Perdidos y a la media hora, a las dos de la tarde, sonó la chicharra anunciando el inicio de sesión, empezaron a llegar de a poco los diputados y desde ese salón nosotros los periodistas teníamos la posibilidad de seguir la sesión a través de una pantalla. Allí veíamos que el contador iba anunciando los diputados que iban sentándose, tenían que llegar a 129 para que haya quorum. Una vez vencido el plazo que establece el reglamento, se ve que Massot se levanta, y se arma el escándalo cuando Monzó, el presidente de la Cámara dice que hay quorum y empeizan las acusaciones”, recuerda Mariano, quien hace una pausa en su relato para señalar que en todos sus años de trabajo nunca vio una cosa igual: “La vergüenza ajena y el dolor como ciudadano de ver que los tipos que nos tienen que representar se escupían, se patoteaban, se tiraban carpetas y manotazos”.

Como periodista, Mariano tuvo la oportunidad de decirles a los diputados Rossi, Gioja, Donda y Kicillof que el país los había visto tirarse carpetazos, y a ellos no les gustó demasiado. Ventajas del trabajo de notero.

Lo sucedido en el recinto le resultó indignante, pero lo que Mariano García encontró al salir, fue inmensamente triste: “Encontré los restos de la represión, un panorama hiper-triste, el asfalto estaba sembrado de postas de bala de goma, cartuchos verdes, arandelas de los percutores de las bombas de gas, piedras y pedazos de baldosas rotas, empecé a caminar por el barrio y vi autos incendiados, toldos de comercios y tachos de basura incendiados, vidrieras rotas, gente peleándose, la policía que salía como a cazar a la gente que quedaba en las inmediaciones. Era insoportable respirar ahí, me quedé hasta las diez y algo que me generó mucha tristeza fue haber escuchado como la policía se vanagloriaba de la cantidad de tiros lanzados y a cuántos habían pegado, los trataban de negros de mierda”.

“Viví como un deja vu, pensé que nunca me iba a volver a tocar cubrir en la vida algo así”, expresa Mariano en alusión a la cobertura que realizó en diciembre de 2001 en Mar del Plata. “La verdad es que todo esto duele, y me duele mucho tener que contar este tipo de cosas. Ayer sentí que a las Fuerzas de Seguridad les habían sacado el bozal como a los perros rabiosos y les dijeron ‘vayan y muerdan’, lo vi, no me lo contó nadie”.

Comentarios

About the author  ⁄ Infoner