Adiós a Ricardo Pereyra

Con la partida de Ricardo Pereyra se fue un pedazo grande de la Historia Musical de Gualeguaychú, sin ninguna duda… Como ha pasado con grandes músicos que nos han ido dejando a lo largo de estos años.

Por Mario Gebhardt

Es Ley de la vida “Pasar por la tierra y dejar huellas” (algunos mas y otros menos)…
Pero nos pasa a todos, que cuando el personaje que nos deja es un hermano de la vida, el tinte es otro. Todas las despedidas son tristes, aunque algunas más.
Decir que ayer ha sido un dia muy triste para la ciudad seguramente resultará para muchos, redundante, pero no por redundante, menos cierto.
Será que a medida que pasan los años, uno se va poniendo mas sensible o mas frágil a estos golpes que nos suele dar la vida, o será talvés que entramos a jugar el “tiempo de descuento” y comenzamos a despedir a nuestros contemporaneos.

Me ha pasado últimamente que los amigos que se van de gira me dejan un poquito más hecho pelota. Este año y el anterior me ha tocado decirle adiós a personas muy queridas: Gustavo Machado, Tatu Harispe, Carmelo Silva, ahora Ricardito y son puñaladas que calan hondo en el alma, que aunque uno cree que esta curtida (es mentira) nunca lo estará.

La muerte de mi querido amigo me sorprendió en medio de un show cantando, por pedido de mi amigo Miguel Pereyra (me avisó Raúl, un amigo que me acompañaba) después de terminar mi tarea escénica…
Cuando quiso decirme que había pasado, adivine en seguida que la noticia era la peor…
Me senté en un sillón y parecía que mil kilos de plomo se habían apoyado sobre mi cuerpo, pensé en quedarme allí sentado por horas, parecía que no me podría levantar.

Ese no se qué, que nos suele pasar cuando llegan estos momentos en la vida… Todos sabemos que tarde o temprano llegaremos a ese día, máxime cuando en el medio esta la lucha contra esa maldita enfermedad que nos acosa (y cada día más), pero a los creyentes nos hace pensar siempre por la esperanza y la Fe que nos acompaña, y creemos que la vida “nos vuelve a tirar un comodín” (y no siempre es así),esos son los egoísmos que solemos tener los seres humanos;a veces nos hace que deseemos prolongar la vida de los seres queridos (aunque ellos estén sufriendo)… Pero también nos pasa que por otro lado,que no queremos que sufran.

Anécdotas; en una amistad de 40 años hay millones,y en este caso TODAS BUENAS. Pasa en algunas ocasiones que uno, por alguna razón se distancia de los amigos (por que nos hacemos de novio,por que después nos casamos,por cuestiones de trabajo y mil causas mas),mi amistad con Miguel y Ricardo no se cortó nunca, y claro, con el correr de los años se fue fortaleciendo en tantas noches de juntadas con amigos, vaso de vino o cigarrillo por medio y charlas que por triviales que fueran,siempre eran interesantes y para guardar en el corazón.

Se fue el amigo de la sonrisa permanente. Nos bastaba mirarnos para reírnos de lo que sea y cuando alguien nos llamaba la atención de ¿¿¿Por qué se ríen???:echarnos la culpa uno a otro. La pasábamos lindo con este “loquito” que ayer su fue a los pagos donde no hay maldad.

Se va extrañar mucho su guitarra zurda,su voz única e inimitable,su afán y respeto por los amigos a la hora de cantar y acompañarnos siempre con el alma y la vida a disposición de la Cancion; hasta hace unos poquitos días que estuvimos alrededor de una mesa cantando como siempre,sin pensar que “Geniol” esa noche vino por ultima vez a la “Peña Los Amigos”.

Me queda en los oídos de la ultima vez que escuché cantar en vivo y para los amigos al histórico DÚO DE LOS HERMANOS PEREYRA, cantando su homenaje al Padre Jeannot “Curita Gaucho”. (Mientras escribo esto estoy erizado entero y llorando). Entre los lindos recuerdos, el que hoy me viene a la cabeza, estuve esa noche HISTÓRICA del Teatro Gualeguaychú cuando después de un tiempo volvieron a estar sobre su Habitat Natural EL ESCENARIO, creo que después de aquella noche no volví a ver un show de artistas locales tan pero tan lleno de emociones. Hoy a la distancia y ya sin uno de sus protagonistas no se volverá a repetir.

Hoy estará seguramente abrazando a sus afectos que lo esperaban allá arriba, Doña Ramona, Don Alfredo, sus hermanos y esperando como siempre a que llegue con su paso tranquilo, su cigarrillo y la viola, estarán por allí sus amigos de la peña,(adonde no era de llegar muy temprano nunca).

Mi querido Hermano Ricardo, DESCANSA EN PAZ, y esperanos que ya seguramente en un tiempo nos volveremos a abrazar y darnos el beso de siempre y volver a disfrutarnos como hasta hace unos días…
Ojala que Dios te disfrute, tanto como te disfrutamos tus amigos acá…
No es un hasta siempre, solamente es un chau nos vemos, como en cualquier esquina de Gualeguaychú.

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