ARQUITECTURA INCLUSIVA. Entrerrianos construyen planos para personas con ceguera y disminución visual

Los dos se llaman Damián –uno es Damián Ruiz y otro es Damián Lemes-, tienen entre 35 y 40 años. Son egresados de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UBA y desde hace una década tienen un estudio de arquitectura en Gualeguaychú. Allí, además de diseñar casas, edificios y reformas, construyen planos hápticos.

 

Por Sabina Melchiori

 

Hasta el año 2012, estos arquitectos que habían tenido materias en la facultad relacionadas a la accesibilidad y que habían trabajado, tanto en organismos públicos como privados, teniendo en cuenta las directrices que hacen que un sitio pueda ser apto para la mayor cantidad de usuarios, no sabían lo que significaba la palabra “háptica”.

Aún hoy, si la googleamos, encontramos no muchos sitios donde se hace mención a esta “ciencia del tacto”, cuyo origen etimológico ─que es griego─, puede ayudarnos a entender: háptō (tocar, relativo al tacto).

También leemos que algunos teóricos como Herbert Read han extendido el significado de la palabra háptica, refiriéndose por exclusión a todo el conjunto de sensaciones no visuales y no auditivas que experimenta un individuo.

En el 2012, una ingeniera amiga les pasó los pliegos de un llamado a licitación que pedía presupuesto para la realización de un plano háptico. Al desconocer de qué se trataba, no tuvieron más alternativa que rechazar el trabajo, pero inmediatamente empezaron a investigar y a entusiasmarse cada vez más con la idea de hacer planos que sirvan para que personas videntes, invidentes o con disminución visual puedan orientarse en un determinado espacio y tener conocimiento, por ejemplo, de las dimensiones de los edificios históricos que rodean la plaza de Mayo.

“Era una materia inexplorada en la provincia y muy poco desarrollada en el país. Encontramos algunos ejemplos de este tipo de planos pero estaban destinados exclusivamente a personas con ceguera. Nosotros quisimos ir más allá y que a nuestros planos también los puedan usar tanto quienes tienen disminuida su visión, como quienes ven perfectamente”, recordó Damián Lemes.

 

ADENTRARSE EN EL CAMINO DE LA ACCESIBIIDAD

La primera guía en la materia fue Lourdes Perdomo, una educadora visual de Gualeguaychú. Ella les enseñó el sistema Braille y los asesoró en la elección de colores; ya que no contrastan todos de igual manera y hay combinaciones más efectivas para que quienes ven pero con mucha dificultad puedan distinguir espacios.
Al primer plano que realizaron para aplicar lo aprendido y poner el carro en movimiento, lo donaron al centro educativo de estimulación temprana Santa Rita, una institución educativa de Gualeguaychú a la que asisten niños y jóvenes con variadas discapacidades, entre ellas la ceguera.

Eso fue en el 2012. Esta semana de fines de febrero de 2019, van a entregar un plano del sistema solar que estará ubicado en el Planetario Galileo Galilei en Capital Federal. Entre uno y otro plano, Damián Lemes y Damián Ruiz no solo perfeccionaron la técnica sino que exploraron diferentes espacios y fundaron su propia empresa de planos inclusivos “IN”.

“Los primeros planos eran más artesanales: íbamos al viejo edificio de diario El Día, les pedíamos los chapones y los lavábamos con un diluyente. A esos chapones después les marcábamos la escritura en Braille y los llevábamos a la ENET 2 para hacerles el punzonado y así lograr el relieve que hace posible la lectura”, explicó Lemes. Hoy los realizan con corte y grabado laser sobre acrílico y con pequeñas bolillas de acero. Además, las palabras en castellano que acompañan a las escritas en Braille en cada referencia ya no van pegadas sobre la superficie sino serigrafiadas para que tengan mayor durabilidad.

 

Plaza de Mayo

LA MAYOR SATISFACCIÓN

De todos los planos, el que mayor satisfacción les ha generado es el del Jardín japonés. Así lo afirmó Damián Ruiz en coincidencia con su socio. Es que al poco tiempo de haberlo entregado, una persona con ceguera, dijo públicamente que al tocar el plano logró tomar real conciencia del espacio que había recorrido una vez. Esa persona es la ex directora de la Biblioteca Argentina Para Ciegos, Tania García, y a su devolución sobre el plano del Jardín Japonés realizado por los arquitectos entrerrianos la hizo en el programa “Desde la vida”, que se emite por la TV Pública con la conducción de Fena Della Maggiora.

Allí, frente a las cámaras de televisión, Tania dijo: “Estas cosas son necesarias” y mientras tocaba el plano contaba: “Yo crucé por este puente y ahora lo tengo graficado de una forma abarcable, tengo una relación de proporciones, de la posición del puente, de su ubicación”.

 

Tania García interpretando el plano del Jardín Japonés en el programa Desde la vida.

 

Algunos sitios que cuentan con planos hápticos hechos por IN:

  • Teatro Gualeguaychú
  • Universidad Nacional de la Patagonia Austral
  • Universidad Nacional de Chilecito
  •  Universidad Nacional de San Martín
  •  Costa turística de Mar del Plata
  •  Predio ferial de FEBATUR en la Sociedad Rural
  •  Jardín Japonés, CABA
  •  Barrio Recoleta, CABA
  •  Barrio Palermo, CABA
  •  Museo Regional de San José, Entre Ríos
  •  Predio ferial en Costa Salguero
  •  Plaza de Mayo, CABA (el plano está ubicado en el Museo del Bicentenario)
  • Parque de la amistad, en Montevideo
  •  Y próximamente: Aeropuertos Argentina 2000 y Planetario de Buenos Aires

¿Qué es un plano háptico?

Es un plano para cuya confección se trabaja con la textura, el contraste de colores y el sistema de escritura Braille. El objetivo es que sea interpretado por usuarios con discapacidad visual que para comprenderlo deban tocarlo. Pero, a su vez, puede ser comprendido por un usuario vidente.

Cada pieza de estos planos es confeccionada en acrílico con tecnología de precisión láser, apta para el uso intensivo y la limpieza periódica. El sistema Braille acerado y emergente de la base favorece su durabilidad pero fundamentalmente, su comprensión ya que no hay bordes que puedan confundir a los lectores táctiles.

Pueden ser emplazados en los accesos a espacios públicos o privados y funcionar también como indicadores urbanos de áreas extensas, para lo cual se les incorpora texturas, colores y volumetrías 3D.

Todos los elementos volumétricos de estos planos están representados por piezas acrílicas texturadas al laser y terminadas al esmalte sintético en cámara de pintado y secadas al horno con colores especialmente elegidos teniendo en cuenta a los usuarios con disminución visual.

Su tamaño aproximado es de 60cm por 100cm y son construidos con materiales aptos para el uso intensivo y limpieza periódica.

Se sustentan sobre una sub base melamínica con cantoneras de aluminio.

Presentan una profunda síntesis espacial. Es decir, se representa lo más importante de las áreas y circulaciones de uso público, tanto para grandes espacios verdes o urbanos, como también para interiores de edificaciones. Tienen un área gráfica y un área de referencias bien marcadas y cuentan, además, con contadores de pasos.
El usuario los toca, imagina el espacio y luego se dirige sin dificultad hacia los destinos.

 

 

«Las personas privadas de visión obtienen la mayor parte de la información a través de dos canales fundamentales: el lenguaje y la experimentación táctil, cuyo órgano más especializado es la mano» Rosa María Lucerga Revuelta.

 

Los arquitectos Damián Lemes y Damián Ruiz

 

Contacto con IN Planos Hápticos

3 de Caballería 1004, Gualeguaychú, Entre Ríos, Argentina
Tel: 03446 430491
in.planoshapticos@gmail.com
www.inplanoshapticos.com.ar

Comentarios

About the author  ⁄ Infoner