CASO BENVENUTO. Sigue el misterio alrededor de la desaparición del empresario gualeyo

A un mes de la desaparición de Don Omar Benvenuto, el errático desarrollo de las investigaciones solo ha dejado misterio e incertidumbre.

Por Norman Robson – periodista de Gualeguay21

Fue un viernes, dicen que el sábado lo buscaron todo el día, y el domingo hicieron la denuncia. La camioneta de Don Omar había quedado prolijamente estacionada a la vera de la ruta 12, a la altura del kilómetro 241, mirando hacia Gualeguay, y, desde aquel momento, no se supo más nada de él.

Las primeras pericias indicaron que había salido de la casa, en su camioneta, solo, rumbo al norte, minutos antes de las 20 horas, y el can de rastro determinó que el empresario se bajó de la camioneta y cruzó la ruta para desaparecer. No hubo indicios de violencia. Más tarde se supo que su celular salió de servicio alrededor de las 20:30 horas.
Por otro lado, la denuncia del yerno señaló que había ido a una reunión en Mansilla por la compra de los galpones donde se encuentra su fábrica, en el marco de unas negociaciones que llevaba adelante con Hugo Lesca y Luis Erro. Pero, otras versiones aseguraron que en la casa de la madre quedó en volver a cenar, mientras que cuando se estaba yendo atendió un llamado y dijo: “Estoy yendo”.

Días después, mientras se rastrillaban kilómetros de campos y caminos, una enfermera aseguró que le había vendido una rifa, en la madrugada del domingo, en una fiesta popular a. beneficio del hospital de Gobernador Mansilla, pero, entre las 500 personas de las mil quinientas del pueblo, nadie había visto a ningún foráneo, menos a Benvenuto.
Luego vinieron los sorprendentes allanamientos a las viviendas y campos de los Erro y Lesca, y el mediático escándalo de pruebas que nunca existieron que le costó la carrera al fiscal a cargo de la causa.

Mientras tanto, se filtraba que desde la Justicia Federal investigaba un pedido de rescate, pero que terminó descartándose porque no daban prueba de vida y todo indicaba que se trataba de oportunistas que aprovecharon la desaparición del empresario para pedir un rescate.

Así, poco a poco, ya con nuevo fiscal en la causa, los rastrillajes se fueron agotando, y ya ni las videntes aportaban datos fantásticos, a la vez que la incertidumbre sobre el destino, ya no el paradero, de Don Benvenuto flotaba en el aire.
Repentinamente, cuando la causa parecía morirse como aquella del Panadero Tressa, en el 2014, el abogado de la familia, en nombre de ésta, salió a los medios a decir que se trataba de un secuestro y que consolidarían la causa en el Juzgado Federal de Paraná, contra la voluntad del juez que la había desmerecido. Y así fue.
De este modo, la errática y controvertida investigación de la Fiscalía gualeya pasó a las manos del Juzgado Federal de Paraná, donde, por su propia incapacidad de llevar adelante una investigación que ya no dejó indicios que investigar, seguramente, sin la presión de la prensa, terminará archivada y olvidada.

Finalmente, en la calle gualeya reina la incertidumbre y en cada esquina se cruza la misma pregunta sin respuesta: “¿Y Benvenuto, y solo surge un inquietante silencio como respuesta.
Don Omar desapareció hace un mes, y todavía flotan en el ambiente las mismas preguntas que al principio: “¿Quién se beneficia con su desaparición?”, “¿Qué estaría por hacer que justificara desaparecerlo?”, “¿Puede tener algo que ver la actividad de su empresa?”, “¿O la venta de la firma a unos bolivianos?”, “¿Pueden tener que ver las internas familiares?”, y “¿Realmente se fugó del país con una paraguaya dejando atrás a su adorada madre a la buena de Dios?”. Estas son solo algunas inquietudes que sobrevuelan la sociedad local al cabo de un mes de desaparecido, las cuales dejan entrever que muy pocos creen la hipótesis del secuestro.

Por último, es triste destacar que, a diferencia de Micaela y de Maldonado, por acá a nadie le importó mucho la suerte de Don Omar, ni hubo una familia siguiendo de cerca el desarrollo de las investigaciones.

La mesa de la YPF donde Benvenuto solía desayunar todos los días que estaba en Gualeguay

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