CASO RIVAS: El miércoles se definirá si la causa se eleva a juicio

Tras la fallida audiencia de fines de septiembre, donde quedó trunca la elevación porque la defensa solicitó analizar las identidades reservadas de las supuestas víctimas, a mediados de esta semana volverán a verse las caras todas las partes para finalmente elevar a la órbita del Tribunal el Legajo que se inició el año pasado.

Lo ocurrido el 26 de septiembre era previsible. Estaba dentro de las posibilidades que la defensa presentara nulidades o pedidos que pudieran truncar la elevación; y eso es lo que ocurrió. Es una de las causas más complejas y polémicas que se tramitan en los Tribunales de Gualeguaychú y por ello no asombró que se hiciera lugar al pedido que realizó Raúl Jurado, el abogado defensor de Gustavo Rivas, de conocer las identidades de quiénes son las personas que acusan a su cliente para después de ello trazar su alegato defensivo.

Como no hubo rechazo a esta requisitoria defensiva, el juez de Garantías, Tobías Podestá, dictó un cuarto intermedio hasta el 24 de octubre para reanudar la audiencia de elevación y culminarla. Eso es lo que se espera para el próximo miércoles: reanudar las discusiones y si no se presenta ningún inconveniente con las pruebas que luego serán presentadas en el debate, elevar a la órbita del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguaychú esta causa por corrupción de menores y promoción a la prostitución.

Rivas no estuvo presente en la primera audiencia y por ello tampoco se cree que concurra a este segundo encuentro en el Juzgado de Podestá, porque no es necesaria su presencia. Este abogado de 72 años acudió en siete oportunidades a brindar declaración de imputado por cada una de las 12 supuestas víctimas que declararon en su contra, y en cada una de ellas prefirió no declarar siempre bajo el mismo pretexto: no se le informaba la identidad de quién lo acusaba por haber declarado bajo identidad reservada.

Tras la audiencia de elevación y el pedido que realizó Jurado eso cambió. Ahora la defensa conoce bien los nombres y en detalle la declaración de cada una de las supuestas víctimas y los más de 50 testimonios que la fiscal Martina Cedrés recogió a lo largo de más de un año de investigación.

“Este cuarto intermedio no significa que perjudique a mi representado, al contrario porque se podrán defender sin que el día de mañana digan que se le hizo alguna trampa o algo por el estilo”, indicó Alfredo Vitale, que representa a una de las doce personas que declararon en calidad de víctimas.

Fue este abogado el que se animó a asegurar que el debate contra Gustavo Rivas no se realizará en lo que resta del 2018, porque “es imposible que este año suceda porque la agenda del Tribunal está colapsada”.

Indicó que con la cantidad de testigos que tiene la Fiscalía y las dos querellas, “va a ser un juicio que va a llevar muchos días; hay más de 100 testigos, mínimo 15 días”. Explicó que la agenda del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguaychú se programa con mucho tiempo de anticipación y aunque no forme parte del Poder Judicial, Vitale aseguró que él tiene juicios “de aquí a fin de año, que ya fueron fijado muchos meses antes”, y además los casos que tienen a una persona privada de la libertad tienen carácter de urgente y preeminencia por sobre otros asuntos; y lo que ocurre con Rivas no es el caso.

En la primera audiencia, a la que acudieron los fiscales Lisandro Beherán y Martina Cedrés, y los querellantes Estela Esnaola y Alfredo Vitale, además del defensor Raúl Jurado, no se permitió el ingreso de la prensa y es muy posible que esta política se mantenga incluso en el juicio por tratarse de casos de índole privada. Además porque se pretende preservar el anonimato de quienes declararon bajo identidad reservada.

Fuente de texto: El Día de Gualeguaychú.

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