Causa narcomunicipio: Griselda Bordeira amplió su declaración indagatoria

La funcionaria municipal y policial Griselda Bordeira, detenida en la causa que investiga vinculaciones de la gestión de la Municipalidad de Paraná con el narcotráfico, realizó una ampliación de su indagatoria  ante el juez Leandro Ríos y ello quedó reflejado en 15 páginas de expediente, según reveló el programa televisivo Cuestión de Fondo (Canal 9 Litoral).

Según la declaración que difundió el programa televisivo Cuestión de Fondo (Canal 9 Litoral) Bordeira pidió “hablar del día que fue Luciana Lemos la Municipalidad” y relató lo siguiente: “Ella fue primero a la mañana y luego a la tarde. En la instancia que fue a la mañana fue cerca de media mañana, cuando yo llegué ella ya estaba ahí, porque la Municipalidad tiene servicio adicional de la policía, cuando yo llego el suboficial que estaba de servicio ese día, me manifiesta que la señora Lemos me estaba esperando, me dijo que ya lo había buscado a Hernández y no estaba, lo había buscado a Gainza y no estaba. Cuando la atiendo a la señora Lemos la atiendo a puertas abiertas, con el personal que trabaja en la oficina, la Municipalidad tiene un sistema de seguridad de cámaras de vigilancias, en la puerta de la oficina donde yo me desempeñaba, hay una cámara que toma el ingreso y egreso de todas las personas, por lo tanto la señora Lemos queda registrada que ingresó en la Municipalidad. También queda registrado que la señora Lemos me estaba esperando, que cuando ella ingresa a la oficina a hablar , ingresa con una mochila chiquita, que se puede observar en las cámaras, que lo recuerdo porque ella tenía dos celulares y como la llamaban de un teléfono y también del otro, recuerdo que dejó la mochila arriba del primer escritorio que está a manos derecha en la oficina. La oficina es de un tamaño reducido donde todos trabajamos en el mismo espacio, donde hay dos escritorios y hay cuatro o cinco personas trabajando en ese espacio físico. Que cuando doña Luciana Lemos acudió a la oficina todo el personal trabajó con normalidad incluso el funcionario de policía que estaba de servicio adicional, que lo único que yo recuerdo que haya llevado al ingreso de la oficina, es esa mochilita y que no llevó otro bulto y que no dejó absolutamente nada. Es más quiero aclarar que yo no tengo llave de la oficina, que el último en retirarse es el policía adicional que si tiene llave de la oficina porque se van a las 2 de la tarde. No hay especio físico en esa oficina, si me dejaran algo el resto de los integrantes de la oficina lo verían. Yo tenía chofer que me llevaba desde que salía de ahí hasta mi casa y si veía un bulto extraño se iba a dar cuenta. También quiero mencionar que Lemos a la tarde vuelve con la misma mochila y lo recuerdo que vuelve con su hija pequeña que jugaba con esa mochila. Celis la llama por teléfono y lo busca en esa mochila y la atendimos debajo de la cámara de seguridad para evitar esto”.

Consultada por el fiscal, respecto de las identidades de personas que sean testigos de lo referido, en particular sus compañeros de oficina, respondió que “en la oficina trabaja la suboficial de policía Alicia Villalba, que se desempeña en tareas administrativas, ese día estaba de suboficial de servicios adicional el sargento Luis Retamar y la empleada municipal Solange Bruno, el empleado municipal que se desempeña como chofer es Juan Maldacena, esos son los que se desempeñan en la oficina”.

Ane la pregunta de su abogado defensor respecto de si conoce a la señora Hilda Luna, respondió afirmativamente y ahondó: “La conozco de hace mucho tiempo, que yo ya he declarado que la conozco no solo de la militancia sino de mi actividad como policía. La señora Luna ha colaborado proporcionando datos, información de relevancia para tareas que realizaba la policía durante mucho tiempo, gracias a los datos de esa señora se lograron esclarecer varios hechos y varias personas están privadas de su libertad gracias al testimonio de ella. Me llamo mucho la atención que haga ese tipo de declaraciones (…) Su enojo pasa por otro lado, por una cuestión política que nosotros no le podemos resolver, una cuestión de contratos. Son cuestiones de la militancia, que yo no puedo resolver”.

En este punto, se le pidió “que aclare si en su oficina de la Municipalidad existen compartimientos o lugares secretos u ocultos”, contentó que “no. Tiene 3 por 2, dos muebles repletos de documentaciones, dos escritorios, no hay lugar”.

Además, consultada en cuanto a precisiones sobre el tamaño de la mochila de Lemos, contestó que “es una mochila chica, ni siquiera es una mochila escolar, tiene un nombre que no me acuerdo”.

El fiscal le consultó a Bordeira “el sentido y alcance de sus dichos contenidos en el audio enviado a Héctor Pablo Hernández”, a lo que la imputada respondió: “Ya lo declaré en primera instancia. Cuando vine en calidad de testigo declaré el porqué de mi posición. Que a diferencia del resto por mi condición de policía yo mantenía ese recelo con la relación con Celis porque yo no le creía, pero aclaro también que cuando digo que la que menos tiene que ver y digo que soy la más limpia de todos, porque cuando yo ingreso al equipo de trabajo Celis ya estaba militando en el movimiento vecinalista del Oeste, yo no lo fui a buscar, ya estaba militando. Cuando Celis y su grupo iban a reclamar cuestiones de compromisos militantes y no de cuestiones de relación con el narcotráfico, siempre tenía que atenderlos yo, por temor de los otros que se iban o se encerraban, como Pablo Hernández. Mi relación siempre tuvo que ver con mi función en la Municipalidad y como parte de un equipo. Quiero aclarar que cuando Celis iba a la Municipalidad, que siempre iba con un grupo de personas incluso empleados municipales, siempre fue en horarios normales a la luz del día, con las oficinas abiertas”.

Nuevamente su defensor le pide que diga si tiene conocimiento de cuál era la situación de Daniel Celis y si tenía antecedentes penales, a lo que aseguró que “no tenía antecedentes porque esa era una excusa que buscábamos para evitar esta exposición que hoy tenemos, siempre había sospechas o investigaciones que terminaron truncas”.

También negó “haber recibido material estupefaciente de parte de Lemos o de Celis”. “Desde que el señor Daniel Celis fue privado de su libertad nunca más tomé contacto ni con él ni con nadie del entorno y sorpresivamente tres días antes del allanamiento de la señora Luciana Lemos, ella se presentó en la Municipalidad de Paraná, y esa fue la única vez que yo tomé contacto con ella durante todo este tiempo. No tengo ni mensajes de texto, ni llamadas telefónicas desde que Celis quedó detenido, ni con Daniel Celis ni con nadie de su entorno, jamás le envié o recibí mensaje de texto a la señora Lemos, y llamativamente que ese día que Lemos fue a la Municipalidad en horas de la tarde, minutos antes de las 7 de la tarde, ella se comunica telefónicamente conmigo a mi número personal, que me sorprende que haya conseguido mi número y que me dice que ella ya estaba en la Municipalidad. Esa fue la única vez que tuve contacto con ella y por eso estoy en la unidad penal”.

Para finalizar, reiteró: “No tengo nada que ver con la causa que se investiga; no tengo nada que ver con el narcotráfico y que además así me desempeñé toda la vida, por opción de ser policía”.

Fuente de texto: Análisis Digital. 

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