Cómo conservar los alimentos en verano

Con la llegada del verano y las altas temperaturas, los alimentos se deterioran más rápidamente y están más sometidos a posibles alteraciones y proliferaciones de microorganismos, que hacen que las intoxicaciones sean relativamente más frecuentes que en otra época del año.

 

Por Rocío Hernández MP: 21992

 

Tomar medidas higiénicas durante la compra, el transporte y la manipulación de los alimentos, así como llevar a cabo una buena conservación, evita posibles intoxicaciones gastrointestinales.

En el momento de hacer la compra, observar el estado de los alimentos evitará futuras confusiones. Comprobar que la fruta no tenga moho y que no esté excesivamente madura, que la carne y el pescado fresco tengan un buen color y olor, nos dará pistas de su estado.

En cuanto a los productos envasados, es importante guiarse por las fechas de consumo preferente y la caducidad marcada, y si se trata de un producto congelado, intentar recogerlo al final de la compra, para evitar que hasta que llegue al congelador o la heladera de casa no se rompa la cadena de frío.

En el momento de la manipulación, es aconsejable tener las manos limpias, así como limpiar los propios alimentos (la fruta, las hortalizas…) para eliminar posibles pesticidas y plaguicidas.

También es importante limpiar los utensilios con los que se manipulan los alimentos antes y durante su preparación. Si por ejemplo, se está cortando la carne, no hacer servir el mismo cuchillo para cortar el pescado evitará la llamada “contaminación cruzada”; traspasar posibles microorganismos entre diferentes alimentos.

Sobre todo en verano es importante mantener los alimentos en la heladera y no dejarlos a temperatura ambiente. El calor aumenta la proliferación de microorganismos.

 

 

Consejos para que los alimentos se conserven adecuadamente:

1-Organiza los menús diariamente: Aunque parezca algo básico normalmente optamos por hacer grandes compras. Llegan las vacaciones y tenemos la heladera llena con comida que probablemente no nos dé tiempo a comer. Lo mejor en estos casos, si no queremos tirar comida, es organizarse por días, mirar el calendario y ver cuántos días quedan para irnos, partiendo de ahí podemos hacer la compra día a día.

2-Mantener la heladera en la temperatura correcta: La temperatura normal de refrigeración es de entre 0 grados y 0,5. Controla que esté bien para no tener problemas con los alimentos. De todos modos si tenemos comida ya preparada en la heladera, lo ideal es tenerla bien sellada y si es posible no tener la comida en el envase más de 2 o 3 días.

3-Evitar intoxicaciones: Hay que extremar precauciones a la hora de manipular conservar los alimentos. Sobre todo en verano hay que tener en cuenta que las altas temperaturas hacen crecer el riesgo de intoxicaciones. Se crean bacterias en los alimentos por culpa de temperaturas inadecuadas en la conservación, una manipulación incorrecta o una cocción insuficiente.

4-Mantener la cadena del frío: Si vas a descongelar cualquier alimento lo mejor es que del congelador pase a la heladera. Hacerlo en temperatura ambiente puede causar que la comida se estropee a causa del calor.

5-Las frutas y las verduras siempre en la heladera: Las hortalizas y las frutas, sobre todo en verano, se conservan mejor refrigeradas. Si las pones en los cajones de abajo sería lo ideal. Tienen mucha agua y para que no maduren demasiado rápido la mejor opción es guardarlas en la heladera.

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