CUCAIER explicó la “Ley Justina” en el Hospital Centenario

El Centro Único Coordinador de Ablación e Implantes de Entre Ríos [CUCAIER] y el Hospital Centenario Gualeguaychú profundizan las labores en procura de la donación de órganos y tejidos.

La Dra. Karina Surt, coordinadora de Trasplantes y responsable del área Médica del CUCAIER, encabezó una “Jornada sobre donación y trasplante en la asistencia hospitalaria” enfocando su disertación sobre el nuevo marco normativo de la “Ley Justina” y los efectos terapéuticos en la familia que pierde un ser querido. 
A la historia de Héctor, hace poco en nuestra ciudad, se sumó el gesto de Dardo que donó sus córneas para dar vida a dos pacientes. 
Dardo tenía 55 años, era remisero, bombero y enfermero. En el hospital todos le decían “Jonis” y, entre sus labores, tenía la responsabilidad del traslado de tejidos a INCUCAI cuando se producía una ablación. Un día la vida lo puso en el rol de donante y Dardo junto a sus familiares no lo dudaron. Gracias a su decisión, una joven bonaerense de 36 años y una gualeguaychuense de 51 recuperaron la visión.
Poco después, Argentina cambió su paradigma sobre la donación de órganos y tejidos a partir de la sanción de la “Ley Justina” y, ese nuevo marco jurídico, fue abordado por profesionales de CUCAIER ante el equipo multidisciplinario del Centenario que integra la Red Provincial de Trasplantes, por gestiones de la Dirección de la institución.
Surt secundada por Dra. Liliana Bustos y el profesor de Psicología, Nicolás Euler, como integrantes de los equipos de ablación y trasplantes dictaron un entrenamiento sobre “las implicancias de la actualización de la ley en el trabajo cotidiano. Este hospital con su Unidad de Trasplante trabaja fuertemente en los programas de tejidos y pretendemos optimizar lo que se está haciendo”, destacó Surt.
 
Ley Justina
“El espíritu es que todo argentino es donante y quién no está de acuerdo con esta posición lo puede manifestar. Alentamos que la comunidad conozca el tema y tome una decisión en vida sobre qué quiere hacer de su cuerpo al morir”, dijo Surt.
Entre los efectores se “agradece” que la norma provenga de la sociedad como “herramienta para remarcar que se necesitan más órganos para que más personas se puedan trasplantar. La Ley obliga a salir a capacitar al personal de salud que son quienes detectan a los donantes”.
La Dra. Karina Surt sumó que “la información que generó la Ley Justina en la sociedad y el sistema sanitario facilitó los operativos multiorgánicos que permiten ablacionar más de 6 órganos tanto en instituciones públicas como privadas. Entre Ríos es una de las cinco provincias líderes a nivel país en donación gracias a una red y coordinación entre los hospitales que participan en estos programas de procuración”.
El Centenario cuenta con un perfil hacia los tejidos y está implementando su programa de pacientes neurocríticos en la Terapia Intensiva con servicios de neurocirugías que evitan la derivación. Cuando la evolución no es la deseada y se produce una muerte encefálica recién se puede ser un donante. Se está en camino a incorporar la ablación de órganos, indicó la Dirección.
 
Efectos terapéuticos
Otro enfoque histórico de CUCAIER es que “la donación debe ser terapéutica para quién recibe el órgano y también para la familia que pierde su ser querido. Ese acto de esperanza, en la realidad de una muerte, ayuda y alivia el duelo. La donación da serenidad en ese momento de tanto dolor y fortalece el legado de la persona fallecida que toma otro rol dentro de la familia porque trasciende su muerte dando vida”, valoró Surt.
“En el peor instante, es un acto heroico salvar otras personas y eso alivia el duelo. La donación es terapéutica y parte de la actividad es trabajar las emociones de la familia, comunicar con certezas y acompañarlos ante la mala noticia. La Ley Justina quita el peso que tienen los familiares al tomar la decisión, los coloca en un momento de serenidad porque resalta que su ser querido fue solidario en su vida cotidiana. Ese recorrido es posible cuando el equipo interdisciplinario de salud hizo el camino emocional con ellos y eso reforzamos en estas capacitaciones”, destacó la profesional.
Asimismo, enfatizó “el resguardo y confidencialidad tanto del donante como el receptor porque es un acto médico privado, íntimo y atravesado por el dolor. Es un trabajo que, desde lo humano, venimos haciendo”.
“Esta ley simplificó los pasos logísticos y operativos, los plazos judiciales por accidentes o muertes violentas y garantiza el cuidado integral del paciente que recibirá el trasplante cuando está en lista de espera y la atención post operación. Es un abordaje integral también para el donante y su familia, y para las instituciones que procuran los tejidos y órganos, detectan los potenciales donantes y llevan adelante un operativo de ablación. En ese sentido, en Entre Ríos estamos adelantados porque ya contamos con las unidades de coordinación en los hospitales y el sistema se perfecciona a diario”, culminó la coordinadora de Trasplantes y responsable del área Médica del CUCAIER.
Fuente de texto y fotografía: Hospital Centenario.

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