Declararon dos de los tres hombres enjuiciados por el robo armado en Ceibas

Finalmente, Matías Miguel Grando viajó a Gualeguaychú y pudo comenzar el juicio a los tres de los cinco imputados. Javier Rolando Silva y Walter Víctor Telechea fueron los dos acusados que declararon en la apertura del debate. Miguel Ángel Toledo y Carlos Ariel Juárez permanecen prófugos.

El miércoles se iba a desarrollar la primera de las tres audiencias. A pesar de la evasión de Toledo y Juárez, el juicio por el asalto a la parrilla en Ceibas iba a comenzar con el resto de los involucrados, pero eso no sucedió porque el joven de 19 años que debía viajar desde córdoba no lo hizo y todo se pospuso 24 horas.

Silva y Telechea permanecían en Gualeguaychú, con tobilleras electrónicas y alojados en el mismo hospedaje del que se fugaron Toledo y Juárez. Para ellos no hubo alternativa y fueron llevados por la Policías hasta los Tribunales. Pero la historia de Grando es distinta. Tiene 19 años y sufre de una discapacidad. Fue el único que recibió la libertad tras el vencimiento de la prisión preventiva y regresó a su casa en Córdoba. El miércoles no viajó porque su madre no podía acompañarlo y no se animaba a hacerlo solo, por ello comunicó esa misma mañana que no iba a estar presente y se decidió postergar el inicio 24 horas.

Grando cumplió con su palabra y evitó ser declarado en rebeldía. Se presentó en Gualeguaychú y a las 9 comenzó el juicio presidido por Alicia Vivian. Fue una audiencia que se prolongó hasta las 15, en donde se escucharon los testimonios de padre e hijo dueños de la parrilla “Vitucho”, ubicada en calle Irungaray y Los Sauces, en Ceibas, y dos testigos que se encontraban en el lugar.

Pero lo más trascendente pasó por el lado de la defensa. El abogado Pablo Di Lollo decidió que dos de sus cinco representados declaren ante el Tribunal. Silva y Telechea fueron los primeros en brindar sus testimonios a los jueces tras escucharse los alegatos de apertura del Ministerio Público Fiscal, representado por Martín Gil.

Para hoy está prevista la segunda audiencia, con la declaración del personal policial que participó de los procedimientos en el lugar del asalto y en la detención de los acusados. En realidad iba a ser la última, donde se escucharían los alegatos de clausura y el pedido de pena por parte de la Fiscalía, pero el retraso del miércoles obligó a una reprogramación y por tal motivo todo proseguirá el jueves y viernes de la semana próxima.

El hecho

Según la imputación del Ministerio Público Fiscal, Juárez bajó del auto vestido con el uniforme de policía e ingresó al local que en ese momento estaba siendo atendido por su dueño. La víctima nunca pensó que estaba a punto de ser asaltada a mano armada, ya que previamente había visto por las cámaras de seguridad la llegada del supuesto funcionario policial.

Cuando el dueño del local se dispone a atenderlo, Juárez lo apunta con un arma y le exige que le entregue el dinero que había en el lugar porque lo iba a matar. La víctima es reducida y Juárez, junto con Toledo y Grando revisan la caja registradora y otros lugares en busca de dinero, mientras Silva y Telechea se quedaron en la parte exterior, haciendo de campana. Finalmente, los delincuentes escaparon con los 10 mil pesos que había en la caja registradora y varias cajas de cigarrillos Phillips Morris.

Horas después, durante la madrugada, los cuatro cordobeses de 42, 41, 55 y 19 años, y el supuesto entregador de Ceibas de 33 años, fueron detenidos por personal de la Brigada de Delitos Rurales en el camino rural lindante al establecimiento “El Arranque”, por la zona del acceso sur de Gualeguaychú.

En la requisa hallaron un arma 9 mm, un chaleco porta objetos, utilizado por la Policía y dinero en efectivo. Tras sus detenciones se les tomó declaración indagatoria y en la audiencia con el juez de Garantías, se les dictó una prisión preventiva por 45 días. Luego la Cámara de Apelaciones les concedió un arresto domiciliario y esa medida fue prorrogada hasta la actualidad.

Todos afrontan una imputación por robo calificado por el uso de arma de fuego, en calidad de co-autores, que tiene una pena mínima de 6 años y 8 meses de prisión efectiva, y una máxima de 20 años.

Fuente de texto y fotografía: El Día de Gualeguaychú.

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