DONACIÓN DE ÓRGANOS. La historia de Belkis y Rufino

Cada 30 de mayo, desde 1997, se conmemora en Argentina el Día Nacional de la Donación de Órganos y Tejidos. La fecha fue establecida por el Incucai para recordar el nacimiento del hijo de la primera paciente que dio a luz después de haber recibido un trasplante hepático en un hospital público de nuestro país. Desde entonces, han sido miles las historias de donaciones. Todas dignas de ser narradas, porque cada una implica una entrega absoluta hacia el prójimo que puede ser alguien cercano y querido, o un perfecto desconocido.

 

A Belkis Escalante, una mujer de Gualeguaychú, mamá de una hija mujer y de dos varones, le tocó ser la donante de riñón de su hijo más pequeño: Rufino. A partir de la vigésima semana de embarazo supo que en algún momento de la vida de ese bebé tendrían que realizarle un transplante. «Tenía una mega vejiga», recordó en diálogo con Canal 9 Litoral. El diagnóstico es síndrome de Prune Belli, un trastorno congénito que los sitios dedicados a la medicina indican que se caracteriza por el desarrollo insuficiente de los músculos abdominales, lo que hace que la piel de la zona del vientre se arrugue como una ciruela pasa; testículos no descendidos y problemas de las vías urinarias.

«Al transplante lo veíamos lejano, como que era algo que le pasaba a otros, le teníamos un poco de miedo hasta que nos dimos cuenta que era algo esperanzador y que iba a mejorar su calidad de vida», cuenta Belkis ya en su casa, junto a Rufino, a pocas semanas de haberse realizado exitósamente la cirugía en el Hospital Italiano.

Al ser consultada sobre la manera en la que se determinó que fuera ella la donante de un riñón para Rufino, explicó que «como papá uno da todo por sus hijos, su papá tiene diabetes, entonces no podía, yo fui compatible en un 80 por ciento así que felizmente se pudo hacer», y agregó que «es una felicidad inexplicable» y que «la familia y los amigos dan una contención fundamental. Nos llevó siete años estar fuertes y ser optimistas en este momento del transplante. Las psicólogas nos dieron herramientas para afrontar la situación y ver lo bueno de lo que nos pasa, ver la mitad del vaso lleno».

Finalmente, destacó también que «Rufino tiene mucha fortaleza y una actitud muy buena y creo que eso ayudó mucho en su evolución«.

 

 

 

 

 

Comentarios

About the author  ⁄ Infoner