El Código Rojo Infarto se activó más de 100 veces en el año

El Hospital Centenario Gualeguaychú junto a los efectores privados y públicos de la región concretaron el primer relevamiento estadístico sobre el nuevo sistema Código Rojo Infarto, un servicio que puso a Gualeguaychú como ciudad de referencia a nivel país.

Entre abril y noviembre de 2019, el Código se activó en 100 oportunidades según las estadísticas que se registraron por los nosocomios participantes. De ese centenar, 31 pacientes accedieron a una angioplastia primaria, es decir, la colocación de stent y a otras 10 personas se les practicó una Cinecoronariografía [CCG] que es un procedimiento mínimamente invasivo para diagnosticar obstrucciones en el flujo de sangre que circula por las arterias coronarias.

En tanto, otras 59 consultas fueron rechazadas por no tratarse de infarto en curso, aunque dichos a pacientes se les hicieron los estudios de emergencia, controles y se inició un tratamiento coronario de acuerdo a sus patologías.

Entre los datos significativos de los registros costa que un 70 por ciento son hombre y un 30 por ciento son mujeres, con una edad promedio de 61 años.

Otro aspecto relevante es que de los 31 pacientes intervenidos, 9 de ellos no tenían ningún tipo de cobertura social, por lo tanto, accedieron a un servicio de excelencia médica sin gastar dinero y fue el Hospital Centenario quién garantizó el acceso a una salud pública de calidad que les mejoró la calidad de vida.

Una sinergia positiva

Las estadísticas demostraron que la gestión mancomunada entre el Hospital Centenario; el Servicio de Cardiología Intervencionista del Sanatorio San Lucas; el Sanatorio Luis Jeannot Sueyro y los nosocomios San Isidro Labrador de Larroque y Manuel Belgrano de Urdinarrain han conseguido un alto impacto social.

Sin dudas, es vital el respaldo económico del Ministerio de Salud de la provincia a cargo de Sonia Velázquez, que afianza la puesta en funcionamiento de una herramienta vital en la asistencia a los pacientes.

El director del Centenario, Dr. Hugo Gorla destacó que «el diagnóstico previo hecho en enero de 2019 era el correcto. Allí se planteó que el promedio de estudios coronarios anuales debería rondar los 100, de acuerdo a la población de Gualeguaychú, pero estábamos en un 10 por ciento de esa cifra».

«Estos números de más de 30 colocaciones de stent entre abril y noviembre nos demuestran que la lectura era acertada. Sobre todo dan la pauta que estamos preparados para las urgencias. El Código Rojo cubre un capítulo muy importante al evitar las muertes súbitas o por infartos agudos de miocardio», remarcó Gorla.

«Tener la posibilidad en lo público y privado de contar con esta cobertura es muy importante. Que sea el hospital, que tiene cubiertos sus servicios, guardias y especialistas las 24 horas de los 365 días del año, su articulador transformó al Código Rojo en un soporte y una fortaleza del sistema de salud» en el sur de Entre Ríos.

Paralelamente, el Director hizo hincapié en «que un 29 por ciento de las prácticas se hicieron a pacientes sin cobertura y el 71 por ciento restante fue a personas con prestaciones de obra social. Eso muestra la gran alianza público-privados». Para Gorla «este es el camino y estamos trabajando para replicarlo en los accidentes cerebrovasculares [ACV] que son mucho menos frecuentes. También desde hace varios años avanzamos en esta senda para las distintas áreas críticas y hace poco tiempo el Ministerio lanzó una estrategia a la cual nos acoplamos e implementamos desde el hospital».

Bajo esta premisa de ampliar la cooperación entre los subsistemas para una real integración en pos de beneficiar a los usuarios, a principios de diciembre, el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas [CACI] reconoció la implementación del Código Rojo Infarto en Gualeguaychú por aportar un enfoque novedoso que facilitará ser replicado en muchos puntos del país.

Justamente, Hugo Gorla valoró que «el Código es una herramienta más en la gestión que se suma a otras. Es una realidad que en ciertos aspectos es el Hospital público quien puede hacer punta desde un enfoque estructural y, en otras, es más conveniente generar una alianza con los efectores privados que ya prestan determinados servicios. Para ello es necesario hacer un claro análisis del manejo de los recursos y poner toda la inteligencia en tratar de brindar lo mejor a nuestros pacientes. En este caso, las estadísticas demuestran que lo más rápido y eficiente fue la creación del Código Rojo Infarto», concluyó el director del Centenario.

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