El curioso patrón de los candidatos del 73 y sus muertes

Las elecciones presidenciales del 23 de septiembre de 1973 tuvieron muchas particularidades que la vuelven única dentro de lo que es nuestra larga historia electoral.

 

Por Felipe Galli, estudiante de Ciencia Política

Para empezar, fue la única vez que una misma persona resultaba electa tres veces para la presidencia de la república, siendo Juan Domingo Perón elegido para su último mandato, durante el cual moriría, dejando a cargo a su esposa, María Estela Martínez de Perón, a cargo de la jefatura de estado, lo que nos lleva al segundo hito: por primera vez, una mujer integraba la fórmula presidencial ganadora. Martínez de Perón, apodada Isabel o Isabelita, sería derrocada el 24 de marzo de 1976, lo que también es un hito, al ser la última elección cuyo mandato se vio interrumpido por una acción inconstitucional.

Entre los hitos relacionados con el resultado, la diferencia entre Perón (61.85% de los votos) y el radical Ricardo Balbín (24.42%), segundo candidato más votado, fue de 37.43 puntos porcentuales, diferencia que no ha vuelto a ser superada ni contaba con precedente alguno (Cristina Fernández de Kirchner, con un 37.30 sobre Hermes Binner, fue la que más se acercó). Además, por debajo de Balbín quedaron solo el conservador Francisco Manrique (12.19%) y el izquierdista Juan Carlos Corral (1.54%), lo que la convirtió en la elección con menos contendientes desde la instauración del sufragio universal, con un representante de los cuatro movimientos políticos entonces existentes en Argentina (peronismo, radicalismo, conservadurismo y comunismo).

 

Pero lo que será tratado en este artículo es sin dudas lo más sorprendente de aquella elección.

Fernando de la Rúa, presidente entre 1999 y 2001, es recordado más por su fracasada gestión presidencial que por su destacada trayectoria política previa, que se saldó con casi cero derrotas electorales. Entre las pocas, destaca su candidatura a vicepresidente como compañero de fórmula de Balbín en septiembre de 1973.

Con el fallecimiento, hace unas horas, de De la Rúa, se cumple un curioso patrón relacionado con aquella ya lejana elección que, hasta ahora, no parece haber sido notado: los integrantes de las fórmulas presidenciales de aquellos comicios murieron siguiendo un orden. Solo queda viva, de ellos, Isabel Perón, pero el hecho de que sea la última hace inevitable el cumplimiento del patrón.

Los candidatos presidenciales murieron del más votado al menos votado. Perón, primero y principal, murió ejerciendo su mandato el 1 de julio de 1974. El segundo candidato más votado, Balbín, dejó este mundo el 9 de septiembre de 1981. Manrique, tercero, falleció el 15 de febrero de 1988. Por último, Corral, el cuarto, pereció hace menos de un año, el 23 de agosto de 2018.

Con respecto a los compañeros de fórmula, efectivamente, murieron siguiendo también un orden, en sentido inverso. El primero en morir fue el vice de Corral, el menos votado, José Francisco Páez, un recordado militante entre los grupos de izquierda, el 6 de octubre de 2005. El segundo en morir fue Rafael Martínez Raymonda, candidato a vice de Manrique. Ahora, con la muerte de Fernando de la Rúa, ha quedado establecido el patrón.

Los candidatos a presidente murieron del primero al último, y los candidatos a vicepredidente, del último al primero.

 

 

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