ELECCIONES 2019. Entre la confusión y la desvergüenza

El título sólo persigue poner en situación la realidad actual en materia de un proselitismo que exhibe carencia de definiciones por un lado y por el otro la desfachatez de los que buscan retornar a pesar de que se hallan muy cerca de reemplazar su Legajo por un Prontuario. La Ley del Olvido es un fenómeno enquistado en nuestro país, con raíces muy profundas, tanto como profundas han llegado a ser la parsimonia judicial por un lado y por el otro, la protección legislativa de los malandras posados en una banca. La corrupción vernácula, con matices muy propios y protagonistas muy avezados en el arte de saquear al Estado, es una enfermedad endémica. En medio de tanta desorientación, hay ladrones que se aprestan a retornar favorecidos por una justicia muy cansina. En Entre Ríos la situación es muy compleja y no son pocos los que se unen más por el miedo que por los principios.

 

Luis María Serroels
Especial para INFONER

 

Pocas veces nuestra realidad ha exhibido tan alto grado de división, atomización y desorientación en cercanías de una contienda electoral de las que demandan cada cuatro años una interminable boleta sábana, precedida de las PASO. La indiferencia de gran parte del electorado no es producto de la ignorancia ni de la dificultad para un análisis amplio y pormenorizado de los cultores de la política y sus a veces gastadas y recurrentes propuestas, sino del desgaste, el desinterés y el cansancio moral que emerge de repetidas malas experiencias.

Hoy, como ya hiciera el entonces mandatario Jorge Pedro Busti, el actual gobernador Gustavo Bordet ha anticipado la fecha para los comicios provinciales, una decisión que, sea adoptada por decreto o mediante una ley (hay un planteo ante la justicia en tal sentido), es objetada por algunos sectores en tanto le deja al partido gobernante la potestad de ceñir la fecha a la temperatura política reinante y su gravitación en términos de conveniencia mirando hacia los eventuales resultados.

En definitiva lo que se cuestiona es que una medida de tanta significación, quede expuesta a la simple decisión del gobernante de turno, siendo más lógico y aceptable que se establezcan fechas precisas e inmodificables. Gustavo Bordet no inventó esta prerrogativa, puesto que el tres veces gobernante hizo votar a los entrerrianos para escoger a su sucesor el 18 de marzo de 2007, nada menos que 9 meses antes del traspaso del mando. No todo lo que no agrada significa que sea ilegal, empero no siempre puede zafar del reproche ético. La impugnación del dirigente radical Alejandro Carbó, aún teniendo éxito, sabe que la mayoría legislativa del oficialismo finalmente le terminaría dando vía libre mediante una ley.

Tras estas consideraciones, nos viene a la memoria que en aquella contienda –hace casi 12 años-, participó la denominada Lista 100 (un peronismo disidente) que llevaba como candidato a gobernador al actual diputado nacional Julio Solanas, acompañado en la fórmula por el actual intendente de Concordia, Enrique Tomás Cresto (nieto del ex gobernador del mismo nombre).

 

Fórmula Sonalas – Cresto 2006

 

Esa campaña se caracterizó por adquirir mucha virulencia –ambos candidatos no ahorraron graves imputaciones usando munición gruesa- y finalmente lograron un tercer puesto con 120.000 sufragios. Un magro 16,3 %) que para algunos fue alentador en tanto se trataba de una fuerza debutante en estas lides. Vale la pena recodar algunos aspectos jugosos derivados de aquella tenida que está próxima a cumplir una docena de años.

Pasado el fragor del acto comicial, Raúl Patricio Solanas (hoy fallecido), hermano del frustrado candidato y cuya conducta política y labor funcional fue irreprochable, al analizar públicamente los resultados incluyó ciertos condimentos que no cayeron bien en el oficialismo mientras festejaba su flamante continuidad.

En su balance, criticó que “las reglas de juego no fueron parejas ni justas”, añadiendo que “el adelantamiento de los comicios y la utilización de una nueva ley electoral provincial, que tal vez se derogue o modifique por estos días, fueron sin dudas una artimaña para quitar tiempo de trabajo y organización, en particular a la candidatura a gobernador de Julio Rodolfo Solanas”. La Lista 100 se fue diluyendo y por estas horas en que algunos calientan los motores, aparece en el camino electoral una alianza entre Sergio Urribarri y Julio Solanas, bajo el nombre de Unidad Ciudadana y a la sombra del legado de Cristina Fernández.

Hoy el busti-urribarrismo ya no existe (sus caminos se bifurcaron y muy distante quedó aquel empujón que permitió al actual titular de la cámara baja sentarse en el sillón mayor de la Casa Gris durante dos períodos consecutivos.
El armado de esta fuerza arrastra muchas cuentas por saldar frente a los jueces en el caso de Urribarri y ex colaboradores, al igual que su mentora Cristina Fernández, llamada desde Comodoro Py para justificar su abultada fortuna.

¿Qué candidatura pretenderá el ex mandatario que llegó a decir que lo que él promete siempre lo cumple en tiempo y forma, cuando anunció la construcción del hoy inexistente Estadio Único? Eran otros tiempos de ilusiones muy infladas porque alguien le hizo creer que podría ser candidato a presidente de la nación. No es aconsejable salir a vender los pollitos antes de echar la clueca.

Como postre del menú, merece recordarse que por esos tiempos de 2007 y en plena campaña, Urribarri se solidarizaba con la lucha de los asambleístas de Gualeguaychú contra la instalación de la pastera de Botnia en Fray Bentos (Uruguay). Luego (¿quizás por motivos polítícamente correctos?) sufriría un giro radical en su postura. Entre el original apoyo irrestricto y el pedido de que se libere el corte de Arroyo Verde, hay una palabra que se denomina “deserción”.

El ex intendente capitalino se enfrenta hoy con un adelantamiento de comicios como el que se produjo cuando su ahora socio perseguía la gobernación y su hermano lo criticaba sin ahorrar dureza.

El Urribarri que buscaba cautivar a los comprovincianos del sur provincial por necesidades perentorias de apoyo electoral, no vaciló en cambiar posición para adecuarla a los deseos de la Quinta de Olivos.

Bien se ha dicho que el político es aquél que promete cosas, pero siempre tiene a mano los argumentos precisos para explicar porqué no las cumplió.

Un signo del desgaste moral de la política por parte de voraces aprovechadores, se ha dado por ejemplo en La Rioja, donde el gobernador, impedido de un tercer mandato consecutivo por imperio de una Constitución que él juró e hizo jurar, sacó de la manga un proyecto que le permita burlar esa norma expresando con toda frescura que se debe a lo que el pueblo quiere. “Un gobernante hace lo que el pueblo desea”, dijo, olvidando que un gobernante debe hacer lo que las leyes escritas y pautas morales le exigen.

Otro lunar negro que aparece en el cuerpo de la campaña actual, es que Solanas ha recibido una propuesta de alianza de parte de un ex vicegobernador que busca llegar al máximo cargo provincial. Para refrescar la memoria de la ciudadanía: se trata de alguien que fue condenado por la justicia por enriquecimiento ilícito dentro del Estado.

El ex intendente de Paraná podría quedar en medio de políticos imputados por corrupción, situación que en algún momento le será negativa en tanto una fuerza con intenciones de gobernar -recuérdese que Urribarri se halla impedido de ser nuevamente mandatario por imperio de la Constitución entrerriana-, debería colocar en la vidriera pre comicial a dirigentes de conducta ejemplar. ¿Qué carta de presentación será cada currículum ante la exigencia del ciudadano? Un hombre de amoldable pensamiento, Felipe Solá, otrora funcionario K y luego duro crítico de dicho gobierno, ahora se menciona como posible compañero de fórmula de Cristina, a quien llenó de diatribas cuando empezó la lluvia de causas por corrupción. Mientras tanto Sergio Massa, también ex alto funcionario K, deshoja la margarita para decidir dónde le conviene posarse y el inoxidable Alberto Fernández restaura su cristinismo y busca socios. La frutilla del postre es Victoria Donda, desahuciada en sus posibilidades, acaba de anunciar su apostasía política al decidir unirse a…¡Cristina Fernández!

Hay quienes se preparan para volver a gobernar sólo porque los jueces miran para otro lado y se muestran muy permeables ante las chicanas.

Observando el panorama político, apelamos a una metáfora dirigiendo la mirada hacia un término usado por ávidos científicos. Se denomina avistaje a la investigación tanto de las migraciones de animales marinos o de las aves, siguiendo su traslado y registrando su comportamiento. Otear, atisbar o distinguir es una tarea muy valiosa que permite reconocer las diferentes especies según plumaje, canto y conducta.

¿Qué consecuencias tendría un avistaje de la clase política para determinar sus cambios de postura ética y también de color (plumaje) partidario? Hoy se dan muchas modificaciones que llaman la atención por su inconducta, motivadas más por el miedo que por el amor. Una antigua sentencia nos señala que “si me engañas una vez la culpa es tuya; si me engañas dos veces la culpa es mía”.

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