“Estuve todo el día con carraspera y a la noche, un intenso dolor de  cabeza” dijo la directora de la escuela fumigada en San José

Este miércoles  por la mañana, Silvia Mathey Doret estaba en la escuela del barrio Perucho Verna, al norte de San José, cuando fue alcanzada -junto con los 80 alumnos del lugar- por los agroquímicos con los que fumigaron una plantación de nuez pecán.

La escuela Nº 54, Carlos Sourigues está ubicada sobre la ruta 130, al norte de San José. Cerca, hay dos emprendimientos agrícolas, una plantación de arroz y otra de nuez pecán. Este miércoles había viento norte y el producto con el que fumigaron llegó al patio de la escuela donde había entre 70 y 80 alumnos.

“Como no existe un protocolo de actuación, denuncié públicamente que estaban violando varios puntos de la ley de agroquímicos. No nos avisaron que iban a fumigar y se nos privó de la posibilidad de poder decidir cómo protegernos“, lamentó Silvia, la directora de la escuela, quien de haber sabido que iban a fumigar hubiera advertido a los padres de los chicos para que ellos decidieran si los mandaban a la escuela.

“Hace mucho tiempo viene sucediendo. Esta escuela ha sido fumigada una infinidad de veces. Antes no sabíamos qué tan peligroso era”, asegura Silvia, quien recuerda que “hace unos años yo sufrí un cuadro complicado después de que fumigaran cerca de la escuela, llegué al hospital a tiempo sino no estaría hablando, y una compañera de trabajo estuvo internada 4 días en terapia intensiva. De modo que no es algo inocuo como nos quieren hacer creer”, relató Silvia a Canal 9 Litoral.

Tras haber respirado el fuerte producto que invadió el aire, Silvia quedó con carraspera todo el día y por la noche sintió fuertes dolores de cabeza. “Me quedó un sabor agrio en la boca”, agregó, mientras pensaba en las consecuencias que pueda tener a futuro.

Otros testimonios:

Judith, una vecina del lugar recordó que tiempo atrás, sus hijos llegaban descompuestos de la escuela “y yo no sabía por qué era. Pensaba que era por la leche que estaba mal”.

Nino, otro vecino, contó: “Nosotros, antes, no sabíamos nada. Los chicos festejaban porque veían una cosa que volaba y tiraba agua“. Y contó que en el barrio “hay perros con tumores, una mujer operada de los dos pechos, gente con cáncer en la piel. Estamos indignados. No lo podemos soportar más”.

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