Feria solidaria por el hogar de ancianos

 

“Feria vintage”. El cartel pintado tipo belle epóque invita a pasar.  Pero no advierte al invitado lo que hay al traspasar la puerta. No se trata (y vale aclararlo) de una feria americana. No. Varias habitaciones ofrecen cantidades incontables percheros y mesas con prendas de mujer, varón, jóvenes, niños, primera comunión; hay jeans, sacos Spencer, conjuntos, polleras, camisas, camperas de cuero, zapatos, zapatillas, cuadros, bancos, juguetes, pañuelos, bufandas, carteras, cintos, hasta algo de bijouterie. Y sigue… y sigue… de una habitación a otra. Está la mesa de super ofertas (a 30 pesos cada prenda) y las prendas a precios más razonables (100, 200, 400 y hasta 1000 pesos). Cada prenda fue llevada al lavadero antes de ofrecerse en venta.

 

Por Verónica Toller

 

Todo, a beneficio del Hogar de Ancianos de nuestra ciudad. Trabajan allí las voluntarias de “Vientos de cambio”, lideradas por Silvina Carré. Es el mismo equipo que desde hace ya unos 5 años, realiza un mega desfile con capacidad para 600 personas, destinado a la recaudación de fondos para ayudar a instituciones de bien. Durante tres años, la recaudación se destinó al Hogar Granja Emmanuel. Ahora, por segundo año consecutivo, va para el hogar de abuelos y abuelas.

La feria vintage aparece también en el desfile. Sí, adivinó: modelan prendas vintage las abuelas y abuelos del hogar. Qué tal.

“La feria de ropas siempre funciona en el Hogar –dice Silvina Carré-. Queremos que la gente la conozca y se sume a colaborar comprando”. Una forma de aportar no solamente pesos para los insumos del hogar, sino un poco más de calidad de vida para los ancianos que allí viven. Detalle: no todos los que se acercan van a comprar. Algunos, llevan por ejemplo adornos, llaveros, juguetes nuevos, sin uso, como aporte.

“Vientos de cambio” es una organización solidaria que nuclea a personas y a comercios locales, unidos por el mismo fin: ayudar. En el hogar, ya generaron una diferencia: con lo recaudado en el desfile de 2017 renovaron todo el comedor y la cocina. “Qué triste debe ser llegar a viejo / con las manos y el alma sin gastar”, dicen unos versos cuyo autor podrá perdonarnos el olvido del nombre. Todos llegaremos a viejos. Dar hoy es también una forma de recibir mañana, porque es generar cultura solidaria.

 

En cuanto a la feria, ubicada en Rivadavia y Seguí, la recaudación se destina a parte del mantenimiento diario del hogar. “Compramos elementos de higiene y otros, para los 28 abuelos y abuelas que viven en el hogar”, explica Silvina. Además, pone de relieve “el enorme trabajo que realiza la Comisión a cargo del Hogar de Ancianos en pos de brindar una vida digna y llena de los cuidados necesarios a los abuelos y abuelas que allí viven. Los acompañan, los atienden y procuran cubrir sus necesidades físicas, emocionales y espirituales. Es una gran obra”.

 

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