GRITO AL BLANCO: Niños, niñas y adolescentes volvieron a marchar por el “Sí a la vida”

Se llevó a cabo la decimocuarta edición frente a la Municipalidad. Alumnos de varios colegios fueron parte de la movida ecológica, que comenzó con una marcha por las calles céntricas y culminó en Plaza Urquiza, frente al Municipio.

El Grito Blanco es la oportunidad que tienen todos los niños y jóvenes de Gualeguaychú para expresar, a su manera y públicamente, su protesta contra la contaminación, la defensa a la Vida, la lucha contra la papelera Botnia UPM, contra los agrotóxicos y contra todo lo que atente contra el medioambiente. Y hoy por la mañana fue el turno de la edición 2018, la decimocuarta desde la primera en 2005.

“Los chicos quieren vivir sin contaminación, y lo dicen a través de esta marcha y de este acto, con la intención de que los defendamos”, afirmó uno de los referentes de la Asamblea Ciudadana Ambiental Gualeguaychú Juan Veronesi, quién inmediatamente agregó: “Las realidades de los pueblo argentinos y uruguayos han cambiado, sobre todo del otro lado del río, donde la mayoría de sus habitantes está en contra de Botnia UPM y de la nueva pastera que quieren instalar”.

“En Uruguay se dieron cuenta que su agua está en peligro, contaminada como cualquier otra de la zona. Tuvieron ciertos beneficios cuando se construyó Botnia porque la obra generó mano de obra mientras duró, pero fue algo pasajero porque cuando se terminó la construcción todo volvió a la normalidad. No se generaron nuevos puestos de trabajo y la plata se fue para otro lado”, explicó.

“Los uruguayos y los argentinos estamos juntos en contra de las papeleras, pero también estamos codo a codo en la lucha contra los agrotóxicos y en la de defensa del agua. En definitiva, estamos juntos para trabajar como un  sólo pueblo en la defensa de la vida y de los pueblos”, manifestó.

“Todo esto se sufre tanto en Argentina como en Uruguay. Es algo común a ambos, como el saqueo de recursos naturales y el crecimiento de la contaminación. El pueblo de Uruguay tomó nota de la situación, y prueba de ello es la realización de asambleas en distintos lugares, oponiéndose al fracking, a la minería a cielo abierto y a la instalación de una tercera pastera”, concluyó.

El Grito Blanco 2018 comenzó con una concentración a las 8.45 en la esquina de 25 de Mayo y Rocamora. Desde allí marcharon todos ocho cuadras (25 de Mayo, Alberdi, Urquiza e Irigoyen) terminando el recorrido en Plaza Urquiza, frente a la Municipalidad. Allí se realizó el acto central y se agregaron a la movilización los cursos de los más pequeños, que no participaron de la caminata.

Cada escuela pudo llevar carteles que la identificó y expresó a lo largo del trayecto sus exigencias de la manera más creativa, con manifestaciones juveniles en defensa del medioambiente, como carteles cánticos, banderas, muñecos o disfraces.

 

Tras la entonación del Himno Nacional Argentino, un delegado de cada escuela pasó al escenario, donde mencionó las acciones más importantes referidas a la lucha contra la pastera uruguaya Botnia UPM o contra cualquier tipo de contaminación, y expresó públicamente (en forma verbal o gráfica) sus derechos y sus pedidos y exigencias a las autoridades gubernamentales y a los mayores en defensa de su futuro ambiental.

“Gualeguaychú está concientizado con el tema ambiental, aunque muchas veces nos llamemos a silencio. Es verdad que la participación no fue la esperada, al igual que en las demás manifestaciones o la de las asambleas, pero en las escuelas se trabaja de manera muy activa con los temas relacionados con el medio ambiente”, explicó Veronesi, y agregó a modo de justificación: “Estamos un poco quietos y un poco haraganes, pero seguimos siendo un pueblo consciente que sabe que la lucha a favor de la vida continúa y que seguirá siempre activa”.

Fuente de texto: El Día de Gualeguaychú.

Fuente de fotografía: El Día de Gualeguaychú/Crédito: Santiago Burgos.

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