Hoy no hay motivos para el optimismo

Hoy no hay motivos para el optimismo. Hoy sólo es posible tener esperanza. Esperanza es lo opuesto del optimismo. Optimismo es cuando, siendo primavera afuera, nace la primavera dentro de tí. Esperanza es cuando, siendo sequedad absoluta afuera, continúan las fuentes burbujeando dentro del corazón. Optimismo es alegría “por causa de”: cosa humana, natural. Esperanza es alegría “apesar de”: cosa divina. El optimismo tiene raíces en el tiempo. La esperanza tiene sus raíces en la eternidad. El optimismo se alimenta de grandes cosas. Sin ellas se muere. La esperanza se alimenta de pequeñas cosas. En las pequeñas cosas florece, le basta una fresa al borde del abismo. Hoy, es todo lo que tenemos: fresas al borde del abismo, alegrías sin motivos. La posibilidad de la esperanza.

Camus sabía lo que era la esperanza. Sus palabras: en medio del invierno descubrí que había dentro de mí un verano invencible.

Rubem Alves
Poeta brasileño

 

Comentarios

About the author  ⁄ Infoner