La Iglesia hizo un llamado al diálogo y a celebrar la Navidad en paz

La Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) hizo este viernes un apremiante llamado al diálogo, al expresarse conmovida por la “creciente violencia política” en las calles y en el interior del Congreso de la Nación.

En un comunicado con el título “El diálogo es el único camino”, los obispos argentinos sostuvieron que “para responder a las muchas urgencias y angustias de nuestros hermanos más frágiles, especialmente los jubilados, y para construir una sociedad justa y equitativa, no existen dos caminos, el diálogo o la violencia, solamente hay uno, el diálogo”.

“Parece necesario repetirlo: únicamente a través del respeto por las instituciones democráticas, que garantizan un diálogo al servicio del bien común, será posible superar las dificultades que agobian a nuestro pueblo”, agregaron.

El Episcopado exhortó a todos a “multiplicar los esfuerzos necesarios para poder celebrar estas próximas fiestas de Navidad en paz”, e invocó “la protección de María Santísima, Nuestra Señora de Luján, sobre cada uno de los argentinos”.

“Para responder a las muchas urgencias y angustias de nuestros hermanos más frágiles, especialmente los jubilados, y para construir una sociedad justa y equitativa, no existen dos caminos, el diálogo o la violencia, solamente hay uno, el diálogo”.

El comunicado lleva la firmas de monseñor Oscar Vicente Ojea, obispo de San Isidro y presidente de la CEA; el cardenal Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires y vicepresidente primero; monseñor Marcelo Daniel Colombo, obispo de La Rioja y vicepresidente segundo, y monseñor Carlos Humberto Malfa, obispo de Chascomús y secretario general.

El texto del mensaje
En estos días las familias argentinas han sido conmovidas por una creciente violencia política, que no solo se ha registrado en las calles, sino que ha llegado incluso al interior del Congreso impidiendo su normal funcionamiento.

Como pastores deseamos hacer un nuevo llamado al diálogo. Para responder a las muchas urgencias y angustias de nuestros hermanos más frágiles, especialmente los jubilados, y para construir una sociedad justa y equitativa, no existen dos caminos, el diálogo o la violencia, solamente hay uno, el diálogo.

Parece necesario repetirlo: únicamente a través del respeto por las instituciones democráticas, que garantizan un diálogo al servicio del bien común, será posible superar las dificultades que agobian a nuestro pueblo.

Exhortamos a todos a multiplicar los esfuerzos necesarios para poder celebrar estas próximas fiestas de Navidad en paz, e invocamos la protección de María Santísima, Nuestra Señora de Luján, sobre cada uno de los argentinos.

El Once.
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