La plaza que honra a un héroe

El sargento del Ejército Argentino, Raúl Horacio Dimotta, especializado en mecánica, no estaba -en principio- destinado para ir al frente de Malvinas, pero se ofreció voluntariamente en la seguridad de que su especialización cubría un servicio que sería vital en las fuerzas de ocupación.

Todavía no se conoce mucho sobre sus rutinas de servicio en las islas, seguramente fueron muy rudas, visto la precariedad de medios y la dureza del clima. Se conoce sí su última misión, consignada en un libro que destaca su abnegación.

La misma se originó al recibirse el pedido de auxilio del pesquero argentino Narval que había naufragado frente a las islas de los Lobos Marinos, al sur de Malvinas. Se trataba de un rescate de civiles y se disponía de un helicóptero pero no había posibilidad escoltarlo ni de dotarlo de armamento.

La misión era sumamente riesgosa y se pidió voluntarios. Lito Dimotta no vaciló, y así, acompañando a dos oficiales, partió el 9 de mayo de 1982, en un vuelo que no tendría retorno. Las noticias sobre su abatimiento llegaron por conducto británico, a través de una emisora de Montevideo: Un helicóptero de nombre “Puma” había sido derribado en el mar. No se habían encontrado sobrevivientes. Esa era la nave que tripulaba el gualeguaychense.

Raúl Horacio Dimotta, pertenecía a una familia de barrio. El varón entre dos hermanas. Alegre camarada con los suyos. Seguramente le costó mucho dejarlos cuando apenas empezaba la adolescencia, pero ya tenía esa firmeza que lo caracterizó hasta su última misión.

Había ido a la escuela Sagrada Familia, iniciando el secundario en el Colego Luis Clavarino, sección Comercial. A los 14 años pasó a la Escuela Militar General Lemos. Estaba casado y, al morir, tenía un niño de 2 años.

 

Fuente: Gualepedia

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