Las calles y sus nombres. Guido Spano

Las calles constituyen el sistema circulatorio de una ciudad. Como un cuerpo viviente, esta necesita la fluidez y el buen estado de sus arterias. La salud de una urbe en buena parte depende de sus calles.

 

Por Marta Ledri

Las calles son mudos testigos del andar, del transitar, del vagabundear. Las hay inspiradoras, arboladas, desérticas, peligrosas… Calles que se convierten en caminos, en recorridos, en rutas del espíritu.

“Amo el silencio humilde de esta calle
ennoblecida de árboles serenos
por donde nunca pasó otra alma
que no sea la del viento…”

Francisco López Merino

Las calles dieron lugar en Francia a los poetas de ciudad también conocidos como poetas malditos. El ojo sensible descubre la esencia de cada calle o lo que es más acertado, su alma.

“Y yo las escuchaba, al borde del camino
cuando caen las tardes de septiembre, sintiendo
el rocío en mi frente, como un vino de vida.

Y rimando, perdido, por las sombras fantásticas,
tensaba los cordones, como si fueran liras,
de mis zapatos rotos, junto a mi corazón…”

Arthur Rimbaud.

 

No debe ser fácil bautizar una calle. En nuestra ciudad, Gualeguaychú, los nombres aluden a fechas patrias, próceres nacionales, provinciales, regionales; a nombres de provincias, de presidentes de la Nación, de científicos, de hombres y mujeres de la cultura, de la política de la salud. La variedad es amplia y a veces hasta caótica.

En otras ciudades abundan calles cercanas que mantienen una relación de coherencia o de semántica: son vecinas las calles con nombres de flores, con nombres de escritores universales, con nombres de dioses del Olimpo.  No sucede lo mismo en nuestra ciudad. Será tal vez por su permanente trazado de calles y el incesante crecimiento urbano.

 

Una amiga curiosa me preguntó por Guido Spano…

Calle con orientación solar. De este a oeste, ubicada en el sector norte de la ciudad. Carlos Guido Spano fue uno de los poetas de la segunda generación romántica. Provenía de una familia de militares y tuvo, tal vez la osadía, de pretender atribuirle la estrategia del cruce de Los Andes, a su padre que era uno de los generales y amigo de José de San Martín. Poeta comprometido con los acontecimientos políticos de la Argentina, como los de la primera corriente romántica, fue también poeta de la soledad, de la muerte, de la desolación, del amor perdido que caracterizó al rebrote del Romanticismo cuando ya el Realismo era el movimiento estético dominante.

Versos altisonantes, rima cuidada y estrofa estructurada, augura ya el Modernismo o perfeccionismo métrico.
Se declaró opositor a la guerra del Paraguay. De este triste enfrentamiento entre naciones fronterizas, nace Nenia.

“En idioma guaraní,
una joven paraguaya,
tiernas endechas ensaya
cantando en el arpa así,
en idioma guaraní:

¡Llora, llora urutaú
en las ramas del yatay;
ya no existe el Paraguay
donde nací como tú-

Llora, llora, urutaú!
En el dulce Lambaré
feliz era en mi cabaña;
vino la guerra, y su saña
no ha dejado nada en pie
en el dulce Lambaré.

¡Padre, madre, hermanos! ¡ay!
todo en el mundo he perdido;
en mi corazón partido
sólo amargas penas hay-

¡Padre, madre, hermanos! ¡ay!
De un verde ubirapitá
mi novio, que combatió
como un héroe en el Timbó,
al pie sepultado está
de un verde ubirapitá.

Rasgado el blanco tipoy
tengo en señal de mi duelo,
y en aquel sagrado suelo
de rodillas siempre estoy,
rasgado el blanco tipoy.

Lo mataron los cambá
no pudiéndole rendir;
él fue el último en salir
de Curuzú y Humaitá-
¡lo mataron los cambá!

¡Por qué, cielos, no morí
cuando me estrechó triunfante
entre sus brazos mi amante
después de Curupaití!

¡Por qué, cielos, no morí!…
¡Llora, llora, urutaú,
en las ramas del yatay;
ya no existe el Paraguay,
donde nací, como tú-

Llora, llora, urutaú!

 

Poema de largo aliento, de tono plañidero, puede clasificarse como una elegía o lamento por la pérdida definitiva de algo o de alguien. Vocablos del idioma guaraní la vuelve melodiosa y nostálgica. Es el llanto de una joven acompañada del Urutaú, ave nocturna, que tiñe de superstición y sepulcralismo a toda la composición.

 

Carlos Guido Spano

 

Esta poesía guarda cierta relación con la cripta donde actualmente descansan los restos del poeta. Entre majestuosos panteones decimonónicos, está, trepada por la hiedra, casi escondida, la ermita, en el Cementerio de la Recoleta.
Es una construcción apropiada para un poeta romántico. Para quien escribe esta nota es el mausoleo más mágico y enigmático de todo ese histórico Cementerio. Espero amiga, haberte contestado.

 

 

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