Las definiciones, en las propuestas minoritarias

Los candidatos de Somos Entre Ríos y Cambiemos que pelean desde abajo pusieron de relieve discursos vinculados a lo ideológico y partidario. De esa manera se diferenciaron de sus rivales internos que cuentan con más posibilidades de imponerse el domingo.

La campaña electoral ingresó en su etapa final de cara a las PASO. No será Entre Ríos un ejemplo para tomar si se impulsa la eliminación de esta instancia electoral. Cambiemos y Somos Entre Ríos/PJ tendrán interna con 3 y 10 listas respectivamente.

Desde las nóminas que corren con el caballo del comisario; la que encabeza Juan José Bahillo por el oficialismo, y Atilio Benedetti por la oposición; no se oyeron posicionamientos políticos firmes. De uno y otro lado se limitaron a seguir manuales más vinculados al marketing que a la política. No confrontar con Mauricio Macri ni con Gustavo Bordet. En Cambiemos no cuestionan al Gobernador y en el peronismo no apuntan al Presidente. Ambos son quienes definen las políticas aquí y allá. Y son, en definitiva, de quienes dependen las condiciones de vida de las personas.

Son los precandidatos que la pelean desde abajo en los que se ha podido encontrar definiciones de corte ideológico. Jorge Barreto, quien mejor califica en el oficialismo detrás de la lista de Bordet, se encarga de visibilizar los problemas y cuestionar las politicas del gobierno nacional. Lo hace partiendo desde el reconocimiento de un liderazgo, el de Cristina Fernández de Kirchner. No es un dato menor. El diputado nacional marca una por una las medidas de ajuste y apunta directamente a Macri. En lo local, se encarga de marcar cuestiones incómodas en el campamento del Gobernador. Por ejemplo tener en su lista a quienes hace dos años lo enfrentaron, dividiendo el voto peronista y dejando municipios en manos de Cambiemos. El gobierno le regala a diario fotos para alimentar ese relato. El sector kirchnerista, enrolado en la Lista 2, cuando se le pregunta por el macrismo responde con dichos de Barreto.

Bahillo, hace unos días, subió el tono y le habló a los arrepentidos que en el 2015 optaron por Macri. Punto. No pasó de eso. Augusto Alasino, otro precandidato en el PJ, reconoció que su postulación está más ligada a una reestructuración del peronismo que en conseguir una banca en el Congreso. Con sólo revisar sus declaraciones se verán críticas a Jorge Busti, Sergio Urribarri y Bordet.

Ideas y polémicas 

Algo similar ocurre en Cambiemos. Benedetti toca el timbre y, cuando le atienden, invita a tener paciencia ante quienes aducen tener los bolsillos flacos. Pide tener fe y mirar el futuro, que está cerca y será maravilloso. Cuando se refiere a un tema político, baja la consigna de Buenos Aires. Por ejemplo con el caso Venezuela.

Gracia Jaroslavsky, sin embargo, ha cuestionado la pasividad del radicalismo ante la figura de Rogelio Frigerio, el mandamás de la oposición en Entre Ríos. Aseguró que si llega al Congreso no votaria en favor de la reforma laboral que propone Macri. Se manifestó, por ejemplo, a favor de la despenalización del aborto y no dudó en salir al cruce de Benedetti cuando el director del Banco Nación impulsó la nacionalización de la Uader. “Voy a poner el cuerpo y todo mi esfuerzo para evitar que otra vez nos pretendan dejar sin lo nuestro”, sostuvo la hija de Chacho que en una de las actividades de campaña contó con la presencia de Ricardo Alfonsín.

Alejandro Carbó, el otro precandidato en Cambiemos, optó por la polémica para colarse en la agenda. Denunció maniobras destituyentes en Paraná. En una columna difundida en diferentes medios sostuvo que la presidenta del Concejo Deliberante, Josefina Etienot, y Frigerio, trabajaban en una salida anticipada de Sergio Varisco de la Municipalidad. Prometió pruebas, pero no las ha mostrado aún.

Todo indica que las listas que armaron Bordet y Frigerio se impondrán en las PASO del domingo. En las filas de Barreto y Jaroslavsky se entusiasman con batacazo. Con dar un susto. La vía que encontraron es la del discurso político.

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