Las exequias de la democracia

Es absolutamente comprensible e incluso una virtual carga pública que la ciudadanía condene sin retaceos a los gobiernos de facto (con o sin uniforme), porque jamás le hicieron bien al país. No sólo no arreglan nada sino que empeoran todo. Pero es muy triste que durante una gestión legitimada por el cuarto oscuro, se adviertan señales que lleven a refrescar viejos resabios y, para peor, que evidencien quiebres muy peligrosos en el lugar donde las leyes deben imperar contra quien sea y los magistrados poner lo que hay que poner para desterrar la injusticia. Malos vientos le están arrimando borrasca a la división de poderes.

 

Luis María Serroels
Especial para INFONER

 

Nadie con buen criterio que haya leído en Clarín del domingo 7 de abril la columna del periodista Eduardo van der Kooy, puede permanecer tranquilo. Allí aborda preocupantes señales de supuestos ententes entre sectores políticos y judiciales que apuntarían a resguardar la figura de Cristina Fernández, pateando las graves causas penales que la involucran mediante chicanas a esta altura groseras para no perjudicar sus expectativas electorales.

Las moras mortificantes en los tiempos procesales parecen alinearse para que una persona que junto a su familia saqueó las arcas del Estado a través de adiestrados ejecutores, no quede fuera de la campaña, significan una deserción lisa y llana frente a la vigencia de la Carta Magna.

Cuando en medio de diferentes circunstancias y temáticas se insiste con la trillada cantinela de “no olviden que es un año electoral”, se repite el fenómeno degradante de los gobiernos que ajustan sus planes a los vaivenes del período de renovación (parcial o total) evidenciando que no se leyó el manual de la seriedad, el respeto y el sentido común.

No le es ajeno al columnista porteño el tema de los venenosos Cuadernos de Centeno, que conmocionaron a la sociedad y se fueron diluyendo siendo funcionales a la limpieza del camino que el kirchnerismo necesita. Y que el justicialismo -transformado en un virtual mosaico- aún no logra decodificar a las puertas de las siempre enigmáticas PASO. Imposible entender que la Banda K argumente que se mostraron sólo fotocopias sin valor de las anotaciones que fulminan a ex funcionarios y empresarios, siendo que no se dispondría de dichas pruebas si no existiesen sus respectivos originales bien resguardados.

La variedad de chicanas que entorpecen y dilatan las causas y que la nada inocente perversión de algunos jueces los hace mirar de reojo, le dan a Cristina Fernández la posibilidad de prolongar sus fueros. Cualquier cargo electivo al que eventualmente logre arribar, sucederá automáticamente a su actual senaduría sin dejar resquicio alguno para que se filtre una medida judicial de detención. Es decir que entre su actual escaño y el que pueda ocupar en diciembre venidero, no habrá un solo minuto en que se pueda sentir vulnerable.

Los enredos judiciales analizados por Van der Kooy (fallecimientos, exceso de trabajo y cuestiones de competencia en el ámbito tribunalicio), le caen muy bien a una ex presidente que tiene fecha estipulada para responder por “asociación ilícita: derivación arbitraria de fondos públicos para obras en beneficio de Lázaro Báez”, según destaca el articulista. Su análisis deja abierta una reflexión muy simple: mientras su constructor estrella (amén de hotelero trucho), como también Ricardo Jaime, Julio De Vido, José López y una treintena más de adláteres y cómplices serviciales hoy arrepentidos siguen presos, la jefa de la banda goza de libertad, viaja al exterior y arma su estrategia electoral sin sobresaltos. El sentido común indica que un inocente, si realmente lo es, vuela hacia el despacho del juez a hacer su descargo y no se esconde en el cobijo salvador de una cámara legislativa.

No queda fuera del comentario de Clarín la situación de Florencia Kirchner, quien recibiera fuertes adhesiones de un grupo de personas caracterizadas pero también de otras que no pueden ostentar buenas conductas. Cuando titulan una declaración “Con los hijos no”, olvidan que la hija que se fue a Cuba a recuperarse de un problema de salud siempre supo cuál era el origen de los millones de dólares que ocultó en su casa. Su carencia de fueros es lo que más les preocupa a quienes firmaron el documento, pero asimismo es hijo de CFK un actual diputado que se oculta bajo los fueros porque también está en la mira de los fiscales y jueces.

Hay tal enredo judicial que casi se asemeja a un nudo gordiano, fermentando además otro problema que compromete a funcionarios judiciales, agentes de los servicios de inteligencia y hombres del periodismo. Pero lo más grave es la reticencia de algunos en juzgar a Cristina por extraños temores que los magistrados no deberían tener.

Saber que el multifuncional Aníbal Fernández “opera con los jueces de Comodoro Py” (Sic) es lo más sabroso que revela van der Kooy, quien incluso cita que se está motorizando un plan que consiste en desligar a varios fiscales de embarazosas situaciones actuales, a cambio de diluir la incómoda causa de los ya célebres cuadernos.

Enterarse en la calle Talcahuano de que desde el cristinismorígido se habría ofrecido tal arreglo consistente en un canje de favores: tranquilidad para los fiscales rozados por situaciones peligrosas y un final de incineración de las anotaciones de Centeno, debería sonrojar al extremo a los ministros de la Corte Suprema, aunque éstos tienen sus propios problemas para entretenerse.

La columna mencionada, incluye la revelación de que la alternativa manejada por los acólitos K en caso de recuperar el poder, sería “desembarazar de todos los problemas judiciales a la ex presidenta, a Máximo y Florencia”. El asunto es si los soldados de Cristina presos por corrupción aceptarían quedar como los patos de la boda. Será por eso que Fernández –según la nota- estaría pergeñando un plan declarando en comisión a todos los jueces de Comodoro Py, salvo los que juren fidelidad. Esto es una virtual invitación a no sufragar por Unidad Ciudadana o cualquier fuerza que sustente semejante ataque a la democracia.

De ser verdadera esta especie, serviría como toque de atención para la ciudadanía que en defensa propia y sólo mediante su voto, convertiría al cuarto oscuro en la tumba de los violentos para salvataje de la República. Aquí reside el grave error de apreciación de quienes andan detrás de semejante plan. Sería una buena noticia para el gobierno y para millones de sufragantes. Hasta donde se sabe, el veterano articulista del diario de los Noble no habría recibido ninguna desmentida. Que suenen las alarmas.

Comentarios

About the author  ⁄ Infoner