Madres cuidadoras con acento alemán

No hacen nada diferente al resto, tampoco tienen rasgos que las distingan dentro del grupo de mujeres voluntarias que trabajan en Madres Cuidadoras; sin embargo, su acento al hablar, su cultura y su historia son las de dos jóvenes que hasta hace unos meses vivían en Alemania.

 

Por Sabina Melchiori

Raffaela es de Dortmund, una ciudad de Alemania que según informa Wikipedia está localizada en el estado federado de Renania del Norte-Westfalia, en la Región del Ruhr y es la octava más grande de Alemania, con una población de 587 830 habitantes, según el censo de 30 de junio de 2005.

Paula es de Würzburg, una ciudad de Baviera, capital de la Baja Franconia, ubicada a orillas del Meno, antigua sede episcopal, y hoy ciudad universitaria con mucha animación y unos 125.000 habitantes, según la misma fuente.

Las dos están viviendo juntas en Gualeguaychú, desde agosto del año pasado. Dentro de pocos meses, cuando acá sea invierno y en Alemania haga calor, volverán a sus ciudades natales y a la vida que dejaron cuando decidieron incorporarse a un programa de voluntariado que las trajo a una prestigiosa ONG con más de 20 años: “Madres cuidadoras”.

Olga Ísola, coordinadora de esta ONG, se mostró contenta y satisfecha con estas jóvenes, que no son las primeras. Desde hace cinco años, producto de este programa, llegan chicas de Alemania para trabajar en Madres Cuidadoras, donde, al igual que el resto de las mujeres voluntarias, cuidan y dan de comer a niños de los barrios del oeste para que sus mamás puedan ir a trabajar.

“Vamos a extrañar a los niños, el trabajo aquí”, supone Raffaela; mientras que Paula se enfoca más en las costumbres y el estilo de vida al cual se han acostumbrado: salir de noche, encontrarse con amigos en la costanera, el río y el carnaval.

“¿Qué extrañan de Alemania?”, se les preguntó para Canal 9 Litoral, y casi al unísono respondieron: “El pan negro”.

 

 

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