Moisés Lavin, un artista gualeguaychuense que sueña con tener su propio circo

Hay jóvenes con anhelos tradicionales como hay otros con expectativas fuera de lo común. En nuestra ciudad vive Moisés, un muchacho que sueña con tener su propio circo. 

Por Fernanda Fariña, periodista.

Si bien Moisés nació en Gualeguaychú sus padres son oriundos de Uruguaiana, Brasil, una ciudad que se encuentra en el extremo occidental del estado de Río Grande del Sur.

 

“Desde muy chiquito soñé con trabajar en el circo. Recuerdo que en mi barrió se abrió la escuela de Sergio Rojas y fui el primero en entrar por la puerta. Con el paso del tiempo me fui perfeccionando en malabares y de a poco me fue gustando ser payaso y luego las acrobacias”. “Estoy agradecido a él, y lo voy a estar toda mi vida”. 

 

Su primera presentación fue a los 13 años, cuando el taller de circo presentaba su muestra anual, en la “Carpa Cultural Paraíso”, la cual se encontraba al lado de los galpones del puerto. “Recuerdo que cuando salí a escena me quedé bloqueado, con un nudo en la garganta,  y no pude hablar. Mi profesor me pellizcó y ahí recordé como seguía el sketch”, expresó. 

 

Como toda ocupación, el trabajo circense insume mucho tiempo y dedicación. En referencia a esto él expresó: “En el tema acrobacias he llegado a ensayar ocho horas por día pero ¿qué más lindo que vivir de lo que uno le gusta, no?”. 

 

Su constancia, esfuerzo y pasión generaron que sea llamado de un circo,que haya participado de un casting con Flavio Mendoza, que viaje a Uruguay, México, Chile y Colombia.

 

Dígame Moisés ¿Cómo se vive en un circo? le preguntamos. “Se dice que el circo es una familia grande. Si se arma un asado lo hacemos entre todos. El circo es un barrio que se mueve, con la diferencia que en ese vecindario todos trabajamos en el mismo lugar . Pero después haces tu vida normal.Tenes que hacer las compras, lavar tu ropa y cocinar” . Por otra parte contó que cada familia tiene su casilla rodante, con sus comodidades, que varían de acuerdo a sus preferencias.

Una de las tradiciones circense es que cuando se llega al terreno se hace asado o pollo al disco. Además hay familias que se toman vacaciones, se van a la casa de sus amigos o visitan a otros circos.

“Mi meta es llegar a tener mi propio circo. Imagino una carpa con cuatro palos que la sostengan, el interior de color rosado y el exterior de color rojo y negro. Además me gustaría que tenga los números tradicionales. Como el trapesista, el malabarista, el hombre o la mujer de goma, el lanza llamas, el payaso, la cama elástica, el trapecio abuelo. Porque esos número son lindos y no se están viendo hace mucho tiempo”. 

 

Con respecto a la satisfacción por su trabajo dijo: “Hoy en día considero que mi mejor paga es sacarle una sonrisa a alguien, los aplausos son el  premio  más lindo que un artista puede tener, eso es lo que más me gusta”. 

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