“No quiero que mi hijo le tenga rencor a la Policía”, dijo el padre del chico golpeado por un oficial

Daniel Radler, el papá de Jeremías, quiere que a su hijo se le vaya el miedo a la Policía. Le gustaría que le pidan disculpas.

 

Jeremías Radler, un adolescente de 16 años con retraso madurativo, fue esposado y golpeado por un policía que creyó que Jeremías había robado una computadora.

En realidad, la computadora era de él. Era la netbook que le habían entregado en el colegio y la traía entre sus pertenencias porque había ido a jugar a la casa de un amigo.

Todo empezó cuando un policía que estaba de franco y vestido de civil llamó a sus compañeros porque había visto al joven en una supuesta actitud sospechosa. Cuando lo interceptó y le preguntó qué llevaba, Jeremías se asustó y empezó a correr pensando que le querían robar. En el camino frenó en un volquete y agarrró un fierrito para defenderse por si le pegaban y después entró a la escuela. A su escuela, la técnica 3. Allí estaban todavía algunos alumnos y docentes terminando talleres.

Según narró Daniel, el papá de Jeremías, basándose en el relato de su hijo, fue dentro del patio de la escuela donde el policía que sí estaba con uniforme “lo tiró al suelo, lo cacheteó y esposó”.

“El había ido a jugar con la computadora con amigos. Volvía nueve y media de la casa de un amigo cuando lo interceptó una camioneta por calle San Juan y de adentro alguien le dice que se pare y él no hizo caso porque yo le aconsejo a ellos que si ven algo raro no hagan caso que se cuiden y que pidan ayuda”, señaló Daniel a Canal 9 Litoral, y agregó luego que su hijo “iba con la netbook que le entregaron en la escuela, creyó que le iban a robar la computadora, por eso aceleró el paso y agarró una latita de un volquete como para defenderse, estaba asustado y se metió en la escuela. Fue ahí que un policía vestido de policía lo tira al piso, le pone al rodilla en la espalda, fuerte, porque me dijo que le dolió, le gritaba ‘chorro, sos un chorro’, lo cachetea y lo esposa”.

Los alumnos que todavía se encontraban en la escuela vieron todo. Los directivos le dijeron al policía que Jeremías es un alumno muy bueno. No entendían lo que estaba pasando.

Daniel recordó además que “le había hablado hace media hora para ver cómo andaba y porque yo lo espero con la comida y estaba preparando la comida cuando me llamaron y me dijeron que lo tenían detenido”.

Días posteriores al malentendido, Daniel Rable hizo la denuncia en la Fiscalía: “Sabemos que no se debe golpear a un persona, si ya la tenés reducida para qué le vas a golpear; pero lo que más me interesa es que vayan y le pidan disculpas a Jeremías porque para él es un problema psicológico. Ahora no quiere salir solo, tiene miedo, y el día de mañana con qué confianza en la policía va a andar por la calle, no quiero que se críe con rencor hacia la Policía“.

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