OPINIÓN. Coctel preocupante y muy costoso

Columna de opinión del referente de Cambiemos en Gualeguaychú, Javier Melchiori  con respecto a la deuda que pretende tomarse desde la municipalidad y la implementación de una sobretasa con destino al ecoparque. 

 

Por estos días estamos conociendo algunos proyectos municipales que no lucen demasiado apegados al ABC de Administración Pública, o al menos no priorizan los intereses de quienes con esfuerzo aportamos a las arcas ciudadanas”.Me estoy refiriendo a dos cuestiones, casi simultáneas, que no podemos dejar pasar livianamente, ya que combinadas resultan una ecuación muy preocupante: elevados gastos de cuestionada necesidad y urgencia + aumento de impuestos.

Concretamente, me estoy refiriendo, por un lado a la posibilidad de tomar deuda en la plaza financiera local a tasas que rondarán, según cotejo de ofertas realizado, entre el 28,5% y 38% CFT anual y a la posibilidad de crear una nueva tasa con destino específico para el ecoparque.

 

1- EL ENDEUDAMIENTO

En cuanto a la posibilidad de tomar deuda, creo que ésta por sí no es ni buena ni mala. Lo importante es saber para qué será utilizada y cuáles son las tasas de endeudamiento. Veamos entonces estas dos cuestiones.
Respecto del destino de la deuda, hay motivos muy atendibles que la podrían justificar, por ejemplo, la compra de Bienes de Uso, la realización de alguna obra de gran envergadura que trascienda generaciones o, como actualmente se está haciendo a nivel nacional, generar las bases del desarrollo del país. Pero no parece que este sea el caso de nuestra municipalidad. Según se informó por funcionarios municipales, la mayoría de los fondos sería para el mantenimiento de calles (alrededor de 350 cuadras). Es decir que no estamos en presencia de un motivo contundente que justifique el endeudamiento.

Sin embargo, y abordando ahora la segunda cuestión, considero que lo más grave de este tema es la tasa exorbitante a la que se endeudaría la municipalidad. Esta tasa trae como consecuencia un costo adicional para los gualeguaychuenses que va desde el 85% a más del 100%. Si, leyó bien: el DOBLE en cuatro años. O, lo que es igual, podríamos hacer casi el doble de obra, con recursos genuinos y en dos años, con un programa bien planificado. Pensemos que gran parte del esfuerzo que provocó el último aumento de las tasas en nuestra ciudad va a ir a parar a manos del sistema financiero, único beneficiado del asunto, en lugar de ir a nuevas obras. Y la pregunta que inmediatamente surge es ¿cuál es la conveniencia o la urgencia para subyugar al pueblo a tales cargas? y la respuesta es: ninguna. O, tal vez, tener una obra más para mostrar en plena campaña, dejando una nueva deuda para que sea pagada por la próxima intendencia.

Primera conclusión: Con este mismo dinero podríamos hacer 700 cuadras sin tomar deuda y en los mismos años. Hoy se está proponiendo hacer solo 350 cuadras, porque el equivalente a las otras 350 iría a para el sistema financiero. No parece ser la mejor decisión.

 

2- LA CREACIÓN DE UNA NUEVA TASA

En cuanto a la posibilidad de una sobretasa con destino específico al ecoparque, es igual de preocupante. Uno de los grandes retrocesos que hemos tenido en nuestra comunidad es no sólo no haber podido avanzar en el tema de la disposición final de la basura, sino haber descendido varios escalones hasta llegar a la preocupante situación actual. Y ante esto, ¿la única solución es un nuevo aumento de tasas? Digo nuevo porque ya tenemos, a partir de este año, uno del 26% aproximadamente. Esto marca, una vez más, una nueva diferencia conceptual con los gobiernos nacional y provincial, que han trazado una aliviadora estrategia para disminuir y/o eliminar impuestos progresivamente durante los próximos cuatro años.

No parece original la estrategia de, ante cualquier situación que parece incontrolable, generar nuevos gravámenes para cubrir la falta de ideas para solucionarlo. La pregunta es cuál será el próximo impuesto: ¿La sobretasa para que funcione la laguna sanitaria? ¿O la de la oficina de habilitaciones? Además, no estamos en presencia de un servicio nuevo que justifique la nueva tasa. Es el mismo servicio de recolección que hoy tenemos, más caro.
En este punto, sin perjuicio de que creo necesario encontrar otras soluciones superadoras, es preciso reconocer que Gualeguaychú está en una situación muy preocupante, que debe tratarse de forma urgente. Es importante dejar los prejuicios de lado y abordarla integralmente.

Como segunda conclusión: Hoy existen probadas y definitivas soluciones a esta problemática, que cambian totalmente el enfoque del tema. A grandes rasgos: 1) Podría generarse un ahorro de casi 20 millones de pesos (presupuesto ecoparque 2018); 2) Se formalizaría a los actuales trabajadores y se generarían nuevos empleos; 3) No habría necesidad de creación de nuevas tasas; 4) Se generarían recursos genuinos para la municipalidad; 5) Se reduciría el impacto ambiental; 6) Se pondría en funcionamiento una planta de tratamiento de residuos.

No dudo que como comunidad podríamos aceptar tanto el endeudamiento o un nuevo impuesto si estuvieran destinados, por ejemplo, a financiar nuevos desafíos, nuevas obras, o dar tratamiento a situaciones excepcionales. Pero no podemos destinar el esfuerzo de una comunidad a través del pago de sus impuestos, para que vaya a manos del sistema financiero o a cubrir gestiones ineficientes en alguna órbita del Estado Municipal.

Estos mismos proyectos, cuya necesidad de abordarlos comparto, hacen que principalmente la forma de financiarlos los transformen claramente en inviables. Necesariamente deben ser replanteados, antes de que sean históricamente recordados no por ellos en sí mismos, sino por lo cuantioso de su precio y lo irrazonable de su realización.

 

Cr. Javier Melchiori
Cambiemos

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