Paritarias: el gobierno acepta que deberán compensar los salarios de 2018

La pauta oficial de inflación para 2019 es del 23 por ciento y los privados proyectan cerca del 30 por ciento. El año pasado el poder adquisitivo de los salarios cayó 12 puntos. La primera referencia quedó vetusta, a dos meses de arrancar el año: la inflación de enero y la estimada para febrero modificaron el marco previsto por el gobierno para las paritarias. Por la incertidumbre sobre la evolución de los precios y la intención de que en el año electoral los salarios recuperen al menos parte del poder adquisitivo perdido, la Casa Rosada archivó la cifra del 23 por ciento que promovía para los privados e impulsará un monto superior para los empleados públicos. “Los privados negocian con libertad, nosotros no nos metemos. Queremos que el salario empiece a recuperar poder de compra y veremos hasta dónde llegamos con los estatales, pero vamos a una paritaria que se enmarque en ese sentido”, dijeron a Clarín fuentes oficiales de la Jefatura de Gabinete y de Hacienda, el área encargada de dar el visto bueno al acuerdo que buscará Andrés Ibarra, titular de la Modernización.

La inflación de 2018 cerró en 47,6 por ciento, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), y los sueldos de los trabajadores perdieron en promedio el año pasado 12,1 por ciento, la caída anual estimada más alta desde 2002. Algunos gremios discuten una compensación -en los casos de revisiones contempladas para estos meses- o reclaman la reapertura de las paritarias correspondientes al período ya homologado.

Los empleados públicos sufrieron una retracción de 11,7 por ciento, por encima de los privados (11,6 por ciento) y menor a los no registrados (13 por ciento). Arrancaron con un 15 por ciento en junio de 2018, después sumaron bonos y un aumento por presentismo, y en noviembre otro 10 por ciento. Con diferente tono de reclamo, tanto la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) como la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) vienen pidiendo una recomposición previa al nuevo acuerdo paritario que abarcará de junio a mayo de 2020.

El gobierno estudia otorgar alguna compensación y a su vez descuenta que el próximo cierre general será por encima del 23 por ciento, con una cifra -aún no arrancaron las negociaciones- cercana al 30 por ciento o incluso por encima si la previsión de inflación continúa aumentando. Una vez resuelto el período actual, Ibarra -vicejefe de Gabinete- iniciará las conversaciones con Andrés Rodríguez, de UPCN. Por lo general una vez que cierra lo comunica a ATE, conducido por Hugo Cachorro Godoy, con una posición más combativa.

El gobierno busca reconstruir la expectativa en el año electoral, luego de que el discurso de una baja progresiva de la inflación quedara desacomodado con el 2,9 por ciento de enero y una proyección incluso mayor para febrero. En la Casa Rosada insistieron con la perspectiva de una baja a partir de abril, aunque economistas privados trazaron un panorama similar al menos durante el primer semestre. El Ministerio de Hacienda dejó de difundir proyecciones oficiales, y el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ya en enero estimaba una inflación de 28,5 por ciento para los doce meses siguientes.

Ante ese panorama en el inicio de la campaña el gobierno decidió aflojar la restricción monetaria, usar la “salvaguarda” del FMI y Macri anunció en el Congreso la suba del 46 por ciento de la Asignación Universal por Hijo, un alivio para los sectores más vulnerables, los trabajadores no registrados, y un empuje al consumo. Levantar el techo de la pauta para las paritarias tendrá objetivo y efectos similares, de acuerdo con la mirada de los funcionarios.

“No hay ningún tipo de pauta, tampoco hay meta de inflación. Desde el ministerio no hay ninguna indicación, cada sector es el que acuerda según sus posibilidades”, aseguraron en la cartera de Producción y Trabajo. Para el sector privado oficialmente es así, aunque el gobierno había establecido informalmente la referencia de 23 por ciento, cifra de inflación estimada en el Presupuesto y con la que cerraron UTEDyC y encargados de edificios.

Dante Sica ubicó en la próxima semana el inicio del “período paritario fuerte” porque será el turno de Bancarios y Comercio (mencionó otros grandes como SMATA en abril, y Gastronómicos y Camioneros en junio) y aseguró que implicará un impulso al consumo. “Vamos a ver una recuperación del salario. Nos estamos alejando cada vez más del epicentro de la crisis”, buscó generar expectativa.

“El Presupuesto se elaboró en agosto para presentarlo en el Congreso en septiembre, eso ya quedó un poco viejo”, desestimaron en Hacienda el 23 por ciento que funcionaba como pauta para los privados. En tanto, Dujovne transmitió que prevé una mejora del poder adquisitivo a partir de marzo o abril.

El gobierno seguirá promoviendo los acuerdos con revisión y sin cláusula gatillo, y también aprueba los adelantos a cuenta de paritarias (como Bancarios, que ya se aseguró un 7 por ciento para la primera parte del año) y mirará con atención otras alternativas como las discusiones periódicas para negociar compensaciones, una suerte de “paritaria permanente”.

“El atraso es enorme, estamos pidiendo la reapertura del actual período para recuperar el 25 por ciento que nos han sacado. Y este año la inflación no va a estar por debajo del 30 por ciento, incluso va a ser mayor”, dijo Godoy a Clarín, una posición matizada por Rodríguez. El titular de UPCN sostuvo que el 25 por ciento acordado sumado a 13.000 pesos de sumas fijas redondea un 30 por ciento, aunque también reclama una compensación por la pérdida.

Comentarios

About the author  ⁄ Infoner