Pasajeros, al tren

Tras el paso del último tren, ese lugar conocido como “corsódromo de Gualeguaychú” no fue más que una estación en desuso, vacía de encuentros y despedidas. No hubo quien recorriera ansiosamente  su galería de un extremo a otro aguardando una llegada, ni quien llorara un adiós.

Por Sabina Melchiori

 

Las vías fueron levantadas y en su recorrido se construyó una ancha avenida con senderos, bici senda y plazoletas. El puerto se convirtió en un hermoso lugar de paseo y pesca. Los galpones pasaron a albergar oficinas, espectáculos musicales, torneos deportivos, exposiciones, carroceros, y encuentros de motos, entre otras cosas. Y allí donde antes funcionaba una estación de tren, cada sábado de verano tienen su lugar asignado las autoridades gubernamentales y sus invitados, para disfrutar del Carnaval del País.

Como estampas de aquel pasado ferroviario, a un costado de la pasarela luce su hechura pintoresca una locomotora y un coche comedor de industria inglesa. Las piezas fundamentales del Museo Ferroviario.

Éste, como cualquier otro museo histórico, surgió de la necesidad de preservar el recuerdo. Tuvo su inauguración en 1984, diez años antes de que cerrara definitivamente la estación, y una reinauguración en septiembre de 2007. Cada año, con la colaboración de un grupo de exferroviarios se fue recuperando y ampliando el material. Primero se restauró la locomotora y luego el coche comedor. Recuperaron la campana de la estación y parte de la balanza, se reparó el nomenclador, se localizó el buzón, se construyeron rampas de acceso y se agregó una maqueta interactiva con un trencito eléctrico que, según dicen los guías, es lo que más atrae a los chicos.

El coche comedor, con sus mesitas de madera y sus asientos tapizados en cuero marrón, es un viaje al pasado y en primera clase. Recorrerlo produce una sensación parecida a la de entrar a una vieja casa donde se conservan intactos los objetos de quienes fueran sus habitantes.

 

 

“La Paraná”, la primera en llegar a la estación Gualeguaychú

 

En 1889, tras el fallecimiento del gobernador Manuel Crespo, asume el mandato quien era vicegobernador, Clemente Basavilbaso. Oriundo de Gualeguayhcú, Basavilbaso avanzó con la extensión de las vías férreas de lo que entonces era el Ferrocarril Central Entrerriano e impulsó fuertemente la construcción del ramal Faustino Parera – Gualeguaychú que se empezó a construir en el año 1887; se terminó al año siguiente y el 28 de octubre de 1889, en la intendencia de Máximo Chichizola, llegó a la ciudad la locomotora “La Paraná” inaugurando las vías. La locomotora fue recibida por una multitud y el discurso estuvo a cargo del presbítero Luís N. Palma quién resaltó: “Me creí obligado a tomar parte en las alegrías del pueblo”.

 

 

Horarios del Museo Ferroviario de Gualeguaychú:

De lunes a viernes de 08:00 a 12:00 y de 13:00 a 16:00 hs.
Sábados de 08:00 a 12:00 hs.
Domingos y feriados de 14:00 a 18:00 hs.
Dirección: Maestra Piccini y Maipú
Teléfono: (03446) 437034
Correo electrónico: parqueestacion1984@gmail.com

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