¿Por qué es importante que los chicos merienden?

Los colegios inician muy temprano en la mañana y terminan muy tarde. Eso implica que muchas veces, priorizando la llegada, no hay tiempo para desayunar como se debe, ni para supervisar almuerzos. Tampoco para preparar una merienda en condiciones que complemente las largas jornadas de clase. Como padres, debemos entender que el buen rendimiento académico va muy de la mano con una buena nutrición, adaptada a cada edad y al ciclo escolar que se trate.

 

Por Rocío Hernández. Lic. en Nutrición MP: 21992

¿Cuál es la importancia de la merienda, nutricionalmente hablando?

Nuestro cerebro se alimenta de glucosa constantemente. Es su fuente de energía. En el transcurso de tiempo entre el desayuno y el almuerzo, los niños deben hacer una pausa y merendar. Esto no sólo les acelera el metabolismo y les ayuda a quemar grasa, sino que también, mientras más energía llega al cerebro, mejor se desempeña el estudiante en sus clases.


¿Es posible prescindir de las meriendas en la etapa escolar?

No es lo recomendable. Lo ideal es hacer varias comidas pequeñas de forma constante: hay mejor asimilación, se sobrecarga menos el sistema digestivo y hay mejor absorción.

 

¿Qué pasa cuando no se desayuna?

Después de un descanso prolongado de 6-8 horas, en el cuerpo han ocurrido varias cosas: no tiene reservas de glucosa y niveles de cortisol muy altos. Esta es la famosa hormona del estrés, que si no se desayuna para contrarrestarla, se queda alta todo el día. Por consiguiente, el niño que no desayuna, generalmente está hiperactivo, irritable y con una energía falsa, porque la saca del estrés, no de las fuentes naturales.

Por este motivo es importante brindarle a tus niños un buen desayuno, esta comida les aportará la energía que necesitan para empezar el día y no estarán con demasiada hambre a la hora del recreo.

Si tenés niños que van a la escuela tenés que saber que la alimentación sana debe ser un hábito que debes enseñarles desde temprana edad ya que así evitarás las enfermedades ocasionadas por una inadecuada nutrición, especialmente ahora que los niños y los adolescentes se están acostumbrando a una comida con un alto contenido de calorías, colesterol y grasas que favorece el aumento de peso.

Cuando los niños solo consumen alimentos chatarra, bajos en nutrientes, pueden padecer de estreñimiento, obesidad, anemia o dificultad para concentrarse en las clases, lo que lleva a un rendimiento académico deficiente e incluso problemas en la conducta. Para evitar todo esto es importante tomar medidas desde que son pequeños y en este aspecto la escuela puede ser un gran aliado o por el contrario un enemigo.

Aunque las escuelas tengan programas de alimentación saludable y ofrezcan opciones nutritivas dentro de sus menús, siempre dan la opción a otros alimentos no tan saludables.

Es por esto que es importante que como padre o madre des el ejemplo en tu casa para que así tus hijos puedan tomar decisiones inteligentes a la hora de escoger qué es lo que van a comer.

Se sabe que los niños o adolescente no están interesados en llevar una buena alimentación. Les atrae más el color, el sabor y el olor de las cosas que ven y pueden comprar; se les antoja más una gaseosa y papas fritas que un jugo de frutas natural y una ensalada.

Por eso hay que enseñarles los beneficios que la comida saludable trae y ellos verán que cuando los consumen se sienten más activos y saludables.

 

¿Cuál es la merienda ideal?

 

De acuerdo con la edad del niño y su nivel de actividad, van cambiando las opciones. A nivel general debe haber balance nutricional y mucha variedad. Veamos algunas.

  •  Hasta los 5 años: Se recomienda combinar carbohidratos con una fuente de proteínas y algo de grasa. Por ejemplo: fruta (manzana, guineo, naranjas…) y un yogurt. una porción de cereal con leche; galletitas livianas como son: las vainillas o de leche, arroz con leche, barras pequeñas de cereal.
  • De 6 a 9 años: Están un poco más inquietos y requieren mucha energía. Hay que proveerles de suficientes carbohidratos complejos: jugo de naranja y/o limonadas naturales, barritas de granola (frutas secas en general), frutas; sándwiches con diferentes rellenos (queso, tomate, lechuga) y diferentes tipos de panes, muffins, etc.
  • De 12 a 15 años: En esta etapa, los adolescentes generalmente están practicando deportes de forma regular y son, además, independientes en cuanto a gustos. Son más conscientes de su imagen (acné, sobrepeso, etc.), por lo que el consumo de frutas también tienen importancia: los hidratan, los mantienen saludables, ayudan a la digestión, y contribuyen a controlar el peso. Pero también deben incluir helados de yogurt, coctel de frutas, jugos naturales, etc.

 

Meriendas para niños en condiciones especiales

 

  • Niños diabéticos: Deben tener especial cuidado en el consumo de azúcares simples, es decir, deben evitar golosinas dulces (alfajor, caramelos azucarados, galletitas rellenas) pero necesitan de glucosa constante en sangre para mantenerla estable. Mucha moderación, carbohidratos complejos combinados con proteínas ( sándwich de pan de salvado con queso, jamón cocido y tomate) para mayor estabilidad y lenta absorción.
  • Niños en sobrepeso: Requieren de una dieta alta en proteínas para acelerar su metabolismo. Pero también de muchos líquidos y fibra para contrarrestar. (una fruta, barra de cereal sin chocolate, exprimido de fruta natural sin el agregado de azúcar) En cualquier caso, sus regímenes alimenticios deben ser establecidos y supervisados por un especialista.

 

¿Qué papel juega la escuela en estas pautas nutricionales, para involucrarse más y lograr mejores resultados?

Hay una alta incidencia de niños obesos, hiperactivos, con problemas de atención y baja asimilación. Muchos de estos problemas tienen raíces en una nutrición inadecuada. En los kioscos de las escuelas deben trabajar directamente con un nutricionista para ofrecer opciones saludables, adecuadas y lo más completas posible. Un niño que sabe lo que debe comer exigirá en el propio kiosco de su escuela lo que conviene.

Comentarios

About the author  ⁄ Infoner