Quisieron denunciar a Wagner antes del crimen de Micaela pero la jueza no estaba

“Justo la jueza de Menores estaba en Galarza, así que no le pudo tomar la denuncia a mi hija. Nos citaron para el lunes. Ahí sí, fuimos e hicimos la denuncia”, dijo el padre. Era demasiado tarde, Micaela ya estaba sin vida.

Salió a la luz en las últimas horas una situación que hubiera podido cambiar el rumbo de lo ocurrido con Micaela García. La misma vuelve a dejar en la mira a la Justicia. En este caso, al Juzgado de Menores de Gualeguay.

Es que, el viernes 31 de marzo, un día antes de la desaparición de la joven, una menor de 13 años fue a denunciar que Sebastián Wagner, el ahora detenido como principal sospechoso del atroz crimen, pero “la jueza de Menores no estaba, por lo que nos citó para el lunes”, dijo el papá.

 

“Cuando te agarre te hago mía, la otra vez te salvaste pero la próxima te hago mía. Te voy a hacer mía, vas a ver”, le habría escrito Wagner usando el perfil de Facebook de la hija de su pareja, que es amiga de la nena.

La familia de la víctima hizo la denuncia, con las capturas de pantalla como prueba y el antecedente de acoso. A la denuncia la quisieron presentar un día antes del crimen de Micaela pero no se la tomaron.

“Estamos conmocionados no lo podemos creer, porque pudo haber sido nuestra hija, o cualquier otra chica”, manifestó muy compungido el padre.
La nena había superado el miedo y le había contado lo sucedido a los padres días antes de la desaparición de Micaela. Fue así que el viernes fueron a la Justicia con la intención de radicar la denuncia, pero “justo la jueza de Menores estaba en Galarza, así que no le pudo tomar la denuncia a mi hija. Nos citaron para el lunes. Ahí sí, fuimos e hicimos la denuncia“, reveló el hombre, según el video difundido por Telefe Noticias.

La pesadilla había empezado en febrero, cuando la menor fue a la casa en la que Wagner vivía con Nora González. Según lo que después contó la menor en Cámara Gesell, cuando salió de la pileta se fue a cambiar a una habitación y allí fue cuando el detenido por el asesinato de Micaela intentó manosearla. Pero la chica le pegó una patada y escapó.

“Se metieron en la pileta y ella cuenta que este tipo no estaba. Ella salió a cambiarse al dormitorio y fue ahí donde apareció él no sabe de dónde. Ella se defendió, le pegó una patada y pudo escapar”, corroboró el padre.

 

El Once

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