Redes de pornografía: ¿por qué, penas de hasta 6 años?

«Se discute si hacer realizar a otro un acto sexual sin que haya contacto del autor con la víctima es abuso sexual y, por tanto, delito de abuso, o no y es otra la tipificación que le corresponde. El Código Penal distingue tres tipos de abuso: abuso sexual simple, abuso sexual gravemente ultrajante y abuso sexual con acceso carnal. El pediatra no está acusado de abuso sino de producción, tenencia y distribución de material pornográfico con menores, y ese es un delito específico, expresamente puesto en el CP».

Por Verónica Toller (*) – Segunda parte.

Quien así responde Carlos González Guerra, Director Nacional de Política Criminal en el Ministerio de Justicia de la Nación y profesor de Derecho Penal en la Universidad Austral. Su tesis doctoral en la Universidad Pompeu Fabra de España versa sobre delitos de índole sexual, y es uno de los redactores del Proyecto de Reforma del Código Penal en nuestro país, actualmente en tratamiento en el Congreso.

En el caso sobe pornografía infantil en nuestro país que investiga el Cuerpo de Investigaciones Judiciales del Ministerio Público Fiscal de CABA, ¿se habría “abusado” de los niños y niñas? ¿A qué llaman abuso los especialistas? ¿Qué quieren decir los fiscales o los investigadores cuando hablan de “verificar si cometió abuso en los niños”? ¿No es acaso todo ello un gran abuso?

“Sí, coincido, todo eso es abuso –responde Del Carril-. Lo que se quiere decir específicamente es si cometió actos sexuales con los niños. Por el momento, no se ha comprobado que haya cometido actos sexuales y espero que no encontremos nada de eso”.

En materia penal concreta, el análisis amerita otros aspectos.  “Se discute si hacer realizar a otro un acto sexual sin que haya contacto del autor con la víctima es abuso sexual y, por tanto, delito de abuso, o no y es otra la tipificación que le corresponde. El Código Penal distingue tres tipos de abuso: abuso sexual simple, abuso sexual gravemente ultrajante y abuso sexual con acceso carnal. El pediatra no está acusado de abuso sino de producción, tenencia y distribución de material pornográfico con menores, y ese es un delito específico, expresamente puesto en el CP”.

Vulnerabilidad y prevención   

Tanto Del Carril como González Guerra señalan que los padres son los primeros preventores: “La educación tiene que ser barrera contra estos horrores. Enseñar a los hijos los peligros de internet.

Los pedófilos y pornógrafos infantiles captan a niños cercanos, familiares, hijos de amigos,  o en plazas, escuelas, y si no pueden llegar a niños y niñas físicamente, los buscan en internet a través del grooming, contacto en redes sociales, hacerse pasar (o ni siquiera eso) por menores para captar su confianza. Los padres deben hacer un seguimiento de la actividad de los hijos frente a la pantalla o en sus redes sociales”, apunta Del Carril.

En el caso de las fotos que, estaría comprobado, se habrían tomado dentro del consultorio del pediatra, ambos especialistas se ponen más firmes aún: “El consultorio del pediatra es un recinto de confianza; sin embargo, los padres deben estar alerta –dice Del Carril-. Nadie debe permitir que saquen fotos a sus hijos en una consulta médica”. Y el penalista González Guerra agrega: “Usualmente, los padres acompañan a los hijos y no se hacen controles médicos si no hay un progenitor al lado. Por eso es muy llamativa la situación dada donde supuestamente el pediatra habría tomado fotos dentro del consultorio. Los padres no deben permitir esto jamás”.

González Guerra apuesta también a la prevención penal: “el castigo mismo de las conductas delictivas genera prevención. En algunos ámbitos de delitos específicos, existe un plus de protección a la víctima, como en el delito de trata con las oficinas de rescate, por ejemplo. Hay cuerpos de profesionales interdisciplinares que se ocupan de los niños cuando se produjo el abuso. Pero eso es posterior. Antes, la lógica de la protección viene de la mano de los padres, educadores, hospitales”.

Por qué penas de hasta 6 años

En nuestro país, el Código Penal vigente establece penas de hasta 4 años de prisión para quien produzca, financie, ofrezca, comercie, publique, facilite, divulgue o distribuya por cualquier medio pornografía infantil (con menores de 18 años). Y no pena la tenencia de pornografía infantil. En contraste, la reforma que propone el Proyecto de nuevo Código Penal eleva las penas a 6 y sanciona la mera tenencia de pornografía que involucre y afecte a niños, niñas y adolescentes.

El Proyecto fue trabajado durante casi dos años por una Comisión interdisciplinaria de Reforma del Código Penal, presidida por el doctor en Derecho Penal y profesor universitario Mariano Borinsky, juez de la Cámara Federal de Casación Penal. Esta comisión fue creada mediante Decreto del Poder Ejecutivo Nacional (PEN) Nro 103/17 e inició su trabajo en febrero de 2017. El 25 de marzo de este año, el PEN elevó al Congreso de la Nación el nuevo Código Penal, que debe ser ahora analizado y debatido por el parlamento argentino.

“Este Proyecto de Reforma propone mayores penas para el grooming, que pueden llegar hasta a 5 años de cárcel, en caso de aprobarse la reforma. Y eleva las penas para la pornografía infantil”, explica González Guerra. Además de elevar las penas a 6 años, si la pornografía infantil divulgada afectara a menores de 13 años, la pena puede ir hasta 8 años de prisión.

“El Código tiene una lógica de proporcionalidad para las penas –dice el penalista-. Aumentar mucho las penas para un delito como la pornografía infantil rompería esa proporción. Se pueden tomar distintos parámetros, por ejemplo, tener como base la pena para el homicidio, que va de 8 a 25 años de prisión. A partir de ahí, se estructura el resto. Un bien jurídico tiene un determinado valor para la sociedad y, a partir de esa lógica, va midiendo la proporción para abajo”.

 

Ver: TERCERA PARTE: Derechos humanos e infancia, mucho por hacer

(Primera parte: http://infoner.com.ar/redes-de-pornografia-quien-defiende-a-los-ninos-en-argentina/)

(*) El presente es un reporte de investigación con entrevistas a expertos, presentado en 3 partes, realizado por Verónica Toller, periodista de Infoner y Directora del Observatorio de la Vulnerabilidad de la Universidad Austral. Dicho Observatorio se aloja dentro del Centro de Innovación en Comunicación Social de la Facultad de Comunicación. Un grupo de investigadores y académicos de la Universidad Austral brindaron un significativo análisis sobre las redes de pornografía infantil en Argentina. Los académicos de la UA convocados fueron Enrique Del Carril, Director del Centro de Investigaciones Judiciales del Ministerio Fiscal de CABA, abogado especializado en reforma judicial y profesor en la Facultad de Derecho; Carlos González Guerra, Director Nacional de Política Criminal en el Ministerio de Justicia de la Nación y profesor de Derecho Penal; Carolina Sánchez Agostini, psicóloga y directora de la Diplomatura en ESI de la UA, y Reynaldo Rivera, profesor de la Facultad de Comunicación y CEO de InterMedia Social Innovation (Italia)

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