Redes de pornografía: quién defiende a los niños en Argentina

Argentina se ubica en la franja de países con mayor circulación de pornografía infantil en el mundo. En algunas mediciones, se ubica 5to en el mundo. En otras, dentro de la franja de los primeros 10. El aumento de casos ha sido abismal: entre 2013 y 2018, aumentaron en un 222.280% los reportes de casos en Argentina. En 2013, el NCMEC reportó 21 casos. En 2018, 46.679, y se estima un aumento mayor para 2019.

Por Verónica Toller – INFORME EN 3 PARTES (*)

PRIMERA PARTE

Cada día, a las 5 de la mañana, las computadoras del Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) reciben un envío. El mensaje proviene de Estados Unidos, de una organización no gubernamental que, sin embargo, fue impulsada por el Congreso de ese país y trabaja con el Departamento de Justicia y las fuerzas de seguridad: el NCMEC, National Center of Missing and Exploited Children (Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados). Pedofilia, pornografía infantil, abusos, imágenes, nombres, detalles, niños, bebés de meses, adolescentes, adultos, mujeres, varones…, todo viene en los reportes de las 5 de la mañana. A veces, solo indicios crípticos, códigos IP, palabras clave de la jerga de los abusadores.

A partir de ahí, la maquinaria se pone en marcha. Para quienes hayan visto capítulos de CSI-Cyber, la idea será fácil de captar. Red oculta, Deep web, túneles de internet o, simplemente, burdamente, como ocurrió en el caso del pediatra, redes sencillas como eMule o eDonkey, caducas para el resto de los usuarios y, por eso mismo, más interesantes para quienes quieren esconderse.

El procedimiento tiene una primera etapa, donde analistas entrenados determinan la gravedad o no de la situación. Todo es grave, claro; pero se clasifica por prioridades que determinan mayor urgencia, categorías de gravedad en función de los indicios de acceso al niño que tiene la persona investigada. Prioridad 1: los casos donde existe alguna prueba de que el menor convive o tienen relación cercana con el abusador, o fotos especialmente crudas, con signos de violencia. Prioridad 2: cuando las imágenes son todas del mismo niño o niña. Prioridad 3: cuando las imágenes son caseras o no usuales o tienen alguna particularidad. Esto determina urgencias absolutas hasta dar con la persona y lugar donde se está cometiendo el abuso y publicando pornografía infantil. Una vez reunidas las pruebas necesarias, la investigación obra en manos de los fiscales, que solicitan allanamientos, detenciones o elevación a juicio.

Mujeres en la Justicia. Una investigación y un caso judicial liderados por mujeres. Una, la Fiscal Especializada en Delitos Informáticos de la Ciudad a cargo de la fiscal Daniela Dupuy, al frente del caso de RR, y la jueza en lo Penal, Contravencional y de Faltas 24 María Alejandra Doti, quien ordenó su prisión preventiva, con el agravante de prohibirle el acceso a teléfonos o internet.

Enrique Del Carril – Director del CIJ

El Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) del Ministerio Fiscal de CABA tiene su propio laboratorio de informática forense y cuenta además con laboratorios móviles o unidades de análisis de medios audiovisuales. 45 personas trabajan en el CIJ. Pero además de contar con la tecnología, “hace falta conocer mucho la lógica de internet”, dice Enrique Del Carril, Director del CIJ. Es a él a quien le toca mirar todo, ordenar las búsquedas, organizar la investigación. Del Carril es el sabueso, el perro de pesquisa altamente entrenado en delitos informáticos, especializado en prueba digital, capacitado varias veces por año en los avances de internet y de la red oscura. Es él quien dirigió la investigación que envuelve al pediatra que se encuentra bajo prisión preventiva imputado de «tenencia con fines de distribución, facilitación y producción» de pornografía infantil.

Del Carril, abogado especializado en reforma judicial, es también profesor universitario. En la Facultad de Derecho de la Universidad Austral dicta Filosofía del Derecho y Argumentación Jurídica. Al equipo de Del Carril le dicen los CSI porteños, y lo son. Quien ha visto la serie, entenderá si decimos que abarcan en una sola oficina la versión original de CSI más la de avanzada, CSI-Cyber. Ellos prefieren llamarse la primera trinchera en la lucha contra la pornografía infantil en la Argentina. El CIJ es la oficina encargada de investigar los casos que llevan los fiscales de CABA, y hace investigaciones en calle y en laboratorio, con áreas especializadas como la Unidad Penal Tributaria, la Unidad de Investigación Tecnológica (para delitos informáticos), el gabinete balístico, gabinetes psiquiátrico y psicológico, Unidad de Apoyo Multimedia en Juicio, y otras. (Nota al margen: periodísticamente, el CIJ es conocido por la investigación de casos de tráfico de animales, juego clandestino, lavado de dinero, la Ballena Azul, redes de pedofilia que llegaban hasta Holanda… En 2019, las responsabilidades del CIJ sumaron además investigación de narcomenudeo).

Argentina, abrumador tráfico de pornografía infantil

Por la enorme cantidad de material que se trafica en y desde nuestro país, Argentina se ubica en la franja de países con mayor circulación de pornografía infantil en el mundo. Y el crecimiento ha sido desaforado, devastador. El 90% de las investigaciones inician con denuncias que llegan desde el NCMEC. Este Centro tiene convenios con Facebook, Twitter, Instagram, Gmail, WhatsApp, quienes pueden detectar contenidos compatibles con pedofilia y pornografía infantil a través de programas específicos, y dan aviso al NCMEC. Este remite al CIJ los casos que se localizan en Argentina, según los IP (identificadores numéricos de computadoras, con 6 dígitos, distribuidos por países, lo que ayuda a la geolocalización).

Así:

  • En 2013, el NCMEN y la Fiscalía General de la Ciudad de Buenos Aires firmaron un convenio de cooperación. Era entonces Fiscal General Germán Garavano, hoy ministro de Justicia de la Nación.
  • Ese año, el CIJ recibió del NCMEC 21 reportes de delitos sexuales con menores, que estarían ocurriendo en Argentina.
  • En 2014, 2.510 reportes.
  • En 2016 alcanzaron a 8.802.
  • En 2017, los casos llegaron a 23.087.
  • En 2018, NCMEC realizó 46.679 reportes al CIJ.
  • Significan 128 reportes por día.
  • Y si vamos solamente a videos, son 185 videos por día reportados por distintas fuentes, nos dice Del Carril; un tráfico de pornografía infantil que en el último año llegó a 66 mil videos en Argentina.
  • “Calculamos cerrar 2019 con un aumento mayor aún al de 2018”, estima el Director del CIJ.

A ello hay que sumar otras fuentes de distintas procedencias:

  • El CIJ trabaja también con Homeland Security Investigation (HSI), de Estados Unidos. La investigación que involucra a RR provino directamente de un informe de Homeland.
  • Y el 10% restante de las denuncias proviene directamente de usuarios que estiman que sus hijos estarían siendo objeto de abuso, grooming o pornografía infantil.

En cuanto a la geolocalización, el CIJ recibe denuncias que involucran a todo el país:

  • Casi el 50% de estas corresponden a provincia de Buenos Aires.
  • El 30% a CABA.
  • El resto, al interior del país. Los 41 allanamientos relacionados con el caso actual, ordenados en noviembre pasado se verificaron en CABA, Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Río Negro, Santa Fe y Santiago del Estero.
  • “En Buenos Aires, la mayor cantidad de casos se detectan en áreas suburbanas”, agrega Del Carril.

Un dato significativo: si nos atenemos al ranking, entre los 20 sitios más visitados en la Argentina, según Alexa, en el puesto 19 hay uno de pornografía y contenido «de adultos».

Pero si se cruza este dato con el tiempo diario de visita en cada sitio por usuario, encontramos que esa web de videos pornográficos ocupa el segundo lugar entre esos 20, solo detrás del sitio de la AFIP, altamente consultado este último por los argentinos.

Otro detalle importante: el consumidor de este sitio porno es un consumidor que va por sí mismo, no es referenciado desde otros o solo lo hace en muy pocos casos, como sí ocurre con los demás 19 sitios. La mencionada web porno es además el sitio «de nicho» más visitado. Más visitado aún que otro sitio especializado, como Olé.

El desborde de denuncias llevó al CIJ a crear la “Red 24/7”, con fiscales en todas las provincias listos para actuar de inmediato cuando los hechos lo requieran. Así fue, por ejemplo, con el caso Ballena Azul (cuya investigación en Argentina también dirigió Del Carril).

Operación Luz de Infancia III

“Luz de Infancia es un programa que inició Brasil para la investigación de delitos cibernéticos que atentan contra la integridad sexual del menor de edad. Originado en Estados Unidos, permite seguir la actividad de usuarios que interactúan a través de las redes –nos indica Del Carril-. Hace 9 meses, en agosto de 2018, participamos de un curso de actualización en delitos informáticos en el Ministerio de Seguridad Nacional, en Brasilia. Allí, el 20 de ese mes, recibimos el pedido de Homeland Security Investigation dirigido al CIJ para investigar una serie de 83 posibles objetivos que estarían vinculados a la difusión de 490.980 archivos de pornografía infantil. Trabajamos en coordinación con la Embajada de los Estados Unidos con sede en Brasil y los agentes del Homeland Security con sede en Argentina”.

A partir de allí, el laboratorio digital del CIJ identificó a numerosos usuarios. Como ya es sabido, la investigación derivó en las órdenes de allanamiento que se realizaron el 22 de noviembre con la colaboración de Gendarmería Nacional. “Se allanó a quienes detectamos que compartían fotos y videos a través de la plataforma eMule. Había muchos videos y fotos viralizados en la plataforma. No es que alguien comparta o envíe todo eso; es el funcionamiento propio de la red”.

Según fuentes de la investigación, las imágenes que el pediatra habría acumulado eran de todo tipo. Sin preferencias. Menores mujeres y varones, niños, adolescentes de hasta 14 años, bebés de 6 meses, actos sexuales explícitos, actos de abuso. «Es llamativo; usualmente, los abusadores y los consumidores de pornografía infantil tienen preferencias de edades o tipos de imágenes”, dice Del Carril.

¿Qué son las redes eMule y P2P?  “Es complejo –dice Del Carril-. Hay básicamente dos redes por las cuales los pedófilos hacen circular materiales: la red eMule (que habría usado RR) y la eDonkey. Son redes básicas que todos usaban antes de Netflix y Spotify para buscar canciones y películas, y que luego cayeron en desuso. Generan una combinación de todas las computadoras que adhieren a la red, donde todas comparten todos los archivos entre todas. Si se busca una película, el sistema va a todas las computadoras de la red y la encuentra. Cada uno encuentra películas o fotos de otros, y a la vez las suyas están en comunicación con el resto. Son redes P2P que significa Peer To Peer, o Punto a Punto. Se va identificando usuario a usuario, IP a IP”.

VER: SEGUNDA PARTE. Política Criminal: abusos y castigos.

Redes de pornografía: ¿por qué, penas de hasta 6 años?

(*) El presente es un reporte de investigación con entrevistas a expertos, presentado en 3 partes, realizado por Verónica Toller, periodista de Infoner y Directora del Observatorio de la Vulnerabilidad de la Universidad Austral. Dicho Observatorio se aloja dentro del Centro de Innovación en Comunicación Social de la Facultad de Comunicación. Un grupo de investigadores y académicos de la Universidad Austral brindaron un significativo análisis sobre las redes de pornografía infantil en Argentina.
Los académicos de la UA convocados fueron Enrique Del Carril, Director del Centro de Investigaciones Judiciales del Ministerio Fiscal de CABA, abogado especializado en reforma judicial y profesor en la Facultad de Derecho; Carlos González Guerra, Director Nacional de Política Criminal en el Ministerio de Justicia de la Nación y profesor de Derecho Penal; Carolina Sánchez Agostini, psicóloga y directora de la Diplomatura en ESI de la UA, y Reynaldo Rivera, profesor de la Facultad de Comunicación y CEO de InterMedia Social Innovation (Italia).

 

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