Romero contuvo a los organismos de Derechos Humanos

La ministra de Gobierno dio marcha atrás con cambios en áreas sensibles que estaban en su agenda. Hubo presión de agrupaciones y se decidió no alterar los ánimos.

Una de las cuestiones que se debía observar cuando asumiera Rosario Romero era qué sucedería con áreas sensibles del Ministerio de Gobierno. Cualquier movimiento podía profundizar las internas en el oficialismo de Paraná.

La flamante ministra sólo tocó una pieza de ese complejo rompecabezas que involucra a una parte importante del peronismo de Paraná, que ella integra. Sacó a Martín Uranga de la Secretaría de Justicia y designó allí a Pablo Biaggini. Se lo vincula con José Allende, por su parentesco (es sobrino), pero políticamente está más ligado a José Carlos Halle. Fue el presidente del Concejo Deliberante durante la gestión municipal de la escudería Halle – Romero. El dato político es que esa área ya no está en manos de un solanista. Uranga facilitó la cosa. Anunció que se iba ni bien se enteró que Romero reemplazaba a Mauro Urribarri.

Dos áreas ligadas a los derechos humanos iban a sufrir cambios. En la Subsecretaría de Derechos Humanos, a cargo de Matías Germano, se concentra buena parte de la tropa de Blanca Osuna, enrolada en las agrupaciones Hijos y Descamisados. Al frente de esa área estaba destinado Daniel “Pinocho” Padúan, del hallismo. Se dio marcha atrás para evitarle problemas a Gustavo Bordet y al gabinete.

En el Registro Único de la Verdad reside el colectivo kirchnerista no pejotista que acompañó las dos gestiones de Sergio Urribarri. En el Ministerio de Gobierno daban como un hecho que el militante comunista, Marcelo Boykens, sería desplazado. Sin embargo las agrupaciones de DD.HH pusieron el grito en el cielo y Romero no lo corrió.

 

Página Política

 

Comentarios