Sarandí, una mirada hacia el pasado y otra desde el cielo

A partir de que la Colonizadora Entre Riana puso en venta las tierras en la Colonia Ejido, comenzaron a registrarse las escrituras de los primeros pobladores de lo que hoy se conoce como “Sarandí”. El siguiente es un informe del profesor Pablo Herlax, sobre aquellos vecinos y sus costumbres; ilustrado desde el cielo por Bel Producciones.

 

Sarandí, sus primeros vecinos

Don José Esmoris, adquirió, el 13 de septiembre de 1890, un triángulo de tierra ubicado en la colonia Ejido. Lindaba al este con el Boulevard Belgrano, al sur Boulevard San Martín, y al noreste Domingo Garbino.
El 9 de junio de 1893, don Rómulo Vidal, compró a la Colonizadora, las concesiones de terreno número dieciséis y dieciocho, más el sobrante número veinte, haciendo un total de setenta hectáreas. Lindando, al norte, sur, y este con la misma colonizadora, y al oeste con la señora Isabel Méndez Casariego.

El 27 de abril de 1897, don Pablo Daneri, adquirió tres sobrantes de tierras, incluidas en las concesiones diecinueve y veinte, en la sección segunda; que sumaban algo más de quince hectáreas. Lindaba al norte con la viuda de don Brígido Repetto; al sur el arroyo del Cura; al este, el mismo comprador y don José Gómez y al oeste, el comprador.
Don Agustín G. Piaggio, compró el 10 de junio de 1897, cuatro concesiones de tierras que hacían un total de cien hectáreas; señaladas con los números once, trece, quince y diecisiete de la sección tercera del plano general. Lindaba al norte y al este con la sociedad; l sur con Ramón Vidal y al oeste con la cañada de Sánchez.

Don Alfredo Elías le compró a la Colonizadora, el once de diciembre de 1897, cuatro concesiones de tierra de veinticinco hectáreas cada una; señaladas con los números, uno, dos, tres y cuatro sección segunda de la Colonia. Las tierras lindaban: al norte calle por medio con don Manuel Cepeda y Luis Aranda; al sur y al este con concesiones pertenecientes a la sociedad; y al oeste con el Boulevard Belgrano.

El 28 de marzo de 1900, la Colonizadora enajenó a don Francisco Leuze la concesión numero doce, sección segunda. Lindaban al norte y al oeste la sociedad vendedora, al sur Manuel (la) Cruz, y al este terrenos de Heráclio Fraga.
Don Manuel Cepeda, compró el 31 de agosto de 1905, dos concesiones de tierra de veinticinco hectáreas cada una; señaladas con los números uno y dos de la sección segunda. Lindando al norte con Fortunato Romanin; al sur con Alfredo Elías; al este con la sucesión de Luis Aranda y oeste con Luis Cereghetti.

El 22 de febrero de 1907, don Juan E. Brau le compró a la Colonizadora, dos concesiones de veinticinco hectáreas cada una, señalas con los números uno y tres sección segunda. Lindando al norte con Agustín G. Piaggio y Cía., al sur con Eustaquio Obelar y Martín Etchebarne, al este con Luis Dorgebal, y al oeste con Martín Etchebarne.

El mismo día también compró treinta y cinco hectáreas, don Fermín Maulin. Numero nueve, sección segunda. Lindaba al norte con (…) Cepeda, al sur con los señores Leuze y Prat, al este Maria M. de Espinosa y al oeste con (…).
Don León Derrias Dargoval, compró el 12 de abril de 1907; dos concesiones de tierra de veinticinco hectáreas cada una. Numero dos y cuatro de la sección segunda, que lindaban al norte con Alfredo Elías, al sur con la sociedad vendedora, al este la sociedad vendedora y Matilde D. de la Cruz, y al oeste el Boulevard Belgrano.

El 2 de mayo de 1907, adquirió, veinticinco hectáreas, señaladas con el número dos, sección segunda; don Julio D. Leuze. Lindaba al norte con Teodoro B. Condes, al sur con Fortunato Romanin, Al este con Pedro Morali y al oeste con Rafaela A. de Urristi.

Francisco, Valentín y Ángel Marchesini, compraron el 5 de junio de 1907, setenta y cinco hectáreas, veintisiete centiáreas; que lindaban, al norte con Sinfonsiano Santo y Andrés Morali, al sur con los hermanos Benetti y los compradores, al este con la Colonizadora, y al oeste con Zulema Forlong Acosta de Marchini.
Treinta y cuatro hectáreas, sesenta y siete áreas y noventa y cuatro centiáreas, adquirió don Martín Etchebarne el 5 de junio de 1907. Lindaba al norte con Andrés Morali, al sur y al este con el mismo comprador, y al oeste con los hermanos Marchesini.

Don Arturo Solte Wilde, recibió el 7 de junio de 1907, una fracción de terreno de setenta y tres hectáreas. Lindaba al norte (arroyo Manantiales por medio) con Fermín y Rosa Maulin; al sur Matilde Domínguez de la Cruz; al este con José J. Cab; y al oeste con León Dargoval, Alfredo Elías y la Sucesión de Aranda.
El 8 de junio del mismo año, la colonizadora Entre Riana, por medio de su presidente, don Salvador Rossi, enajenó a favor de don Fermín Maulin y doña Rosa Maulin de Costa; sesenta y seis hectáreas. Lindaban al norte con el mismo Fermín Maulin, al sur el arroyo Manantiales, al este José J. Cab y al oeste sucesión de José Luis Aranda y Alfredo Elías.

El 20 de junio de 1907, la Colonizadora enajenó a favor de Evaristo Santos un concesión de tierra de veinticinco hectáreas; que lindaba al norte con Juan Salagoiti, al sur con la numero siete de la sección tercera, al este con José Machicote, y al oeste con Fravega, Vassallo y Queirolo. Tenia el numero ocho de la sección tercera.
Los hermanos Juan, Pedro y Marcelino Salagoiti (¿?), adquirieron el trece de agosto del año1907, dos concesiones de tierra que hacían un total de cincuenta hectáreas, señaladas con los números cinco y siete de la sección tercera. Lindaban, al norte con Rafaela Aguilar de Urristi; al sur con Evarito Santos y José Machicote, al este con Luis Cereghetti y al oeste con Fravega, Vassallo y Queirolo .

El 27 se septiembre del mismo año, compró la parcela número de la sección tercera don José Cecilio Machicote. Eran veinticinco hectáreas y lindaban; al norte con Juan Salagoity e hijo; al sur con la Colonizadora; al este con la sucesión de Luis Cereghetti; y al oeste con Evaristo Santos.

Otros de los primeros pobladores fueron Fortunato Romanin, doña Rafaela Aguilar de Urristi, Luis Aranda, José Gómez, Teodoro Conde, Luis Cereghetti y don Pedro Morali, que compró en septiembre de 1901 la concesión numero tres de veinticinco hectáreas.

Todos estos pobladores se ubicarán, en la parte conocida como Sarandí Central, articulado en torno al Boulevard Belgrano (principalmente) y al Boulevard San Martín.

 

La vida cotidiana

Según lo que surge de la tradición oral, estos primeros pobladores (y más aún los que los siguieron), realizaron las actividades características del campo.

Generalmente se destinaba la mayor extensión al cultivo de cereales, y su labranza debía realizarse con la ayuda de caballos, ya que pasó mucho tiempo hasta que la fuerza mecánica llagara a la zona. También, en cada casa existía una huerta que proveía de verduras (tomates, zapallos, repollos, lechugas, ajo, cebolla, arvejas, porotos, chauchas, etc.), y en el verano sandías y melones. También tenían árboles frutales; principalmente naranjos y mandarinos; aunque también algunos durazneros y ciruelos.

Eran importantes los gallineros bien poblados, para tener huevos frescos todos los días. Y generalmente todas las casas tenían sus vacas lecheras; y cuando su número era mayor toda la familia participaba en la tarea del ordeñe.
Por ejemplo, Pedro Morali, se dedicó a la explotación de la madera en los montes cercanos, y en esta tarea era acompañado por toda su familia. Su esposa, doña Amable Tomáis, fue una prestigiosa partera de campo. Había estudiado obstetricia en La Plata, pero no alcanzó a recibirse por que su familia se trasladó a Gualeguaychú. Antes del parto, la iban a buscar y ella permanecía en la casa dos o tres días después del nacimiento.

En lo que en un tiempo se denominó “Sarandí Central”, estaba el almacén de Luis Cereghetti. Su casa constaba de grandes habitaciones, que daban hacia un patio central con altas galerías y aljibe, para juntar el agua de lluvia. El almacén daba el frente hacia el norte, sobre la calle (ésta no tiene nombre). Este era un almacén de ramos general y en el se podían encontrar todos lo elementos necesarios; desde harina, yerba y azúcar, hasta aperos, rastrillos, palas y azadas; y también alguna que otra bebida blanca, caña o vinos. Telas, golosinas, perfumes, etc.
En una habitación más retirada estaba la habitación que oficiaba de carnicería. A 700 metros hacia el sur en su propio campo existía otra dependencia que en ciertas ocasiones funcionaba, también, como carnicería. Según comentarios, el almacén funcionaba como una posta, donde paraban quienes iban o volvían del centro de Gualeguaychú.

Allí funcionó la estafeta postal que luego se trasladó a lo de Leuzze (intersección del Boulevard Belgrano y San Martín). Y, a la tardecita iban llegando los vecinos para tomar la “copa”; vinos, cañas, ginebras.
En los campos de Solte Wilde, existieron las instalaciones para realizar remates-ferias, de ventas de ganado. Y el almacén era una parada obligada para los que allí se dirigían.

Con el transcurrir de los años no todos los compradores originales continuaron viviendo allí. Algunos vendieron sus propiedades a nuevas familias que se radicaron en la zona, y que le dieron un nuevo empuje a la zona.

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