Sportivo Libanés, un club con historia y futuro

El vicegobernador Adán Bahl se reunió con socios y dirigentes del Club Sportivo Libanés, en el predio de la zona sur de Paraná. “Nos propusimos estrechar lazos de cooperación con instituciones que son parte de la historia de Paraná y que se están recuperando gracias al empuje de viejos y nuevos socios. Es el caso del Libanés”, dijo Bahl.

 

Fernanda Facello Gerez preside la institución con el cariño de quien cuida un legado: “Mi abuelo, Roberto Gerez, tenía 20 años cuando comenzó a trabajar en el Libanés y festejó los 80 años presidiendo la institución”, le contó Fernanda a Bahl, durante la visita. “Cuando él se enfermó, me fui metiendo para ayudarlo, me encantaría que me vea donde estoy, estaría muy orgulloso” agregó.

En la sede del Barrio Las Américas estaban los socios “de siempre” y los jóvenes que se fueron sumando y que hoy dirigen el club. Juntos están haciendo un trabajo enorme para mantener la sede en pie. Todos recordaron la impronta de “Beto” Geréz, que “nunca descansaba buscando recursos para concretar sus proyectos”.

“Es fundamental que le demos una mano a estas personas y a todos los que en los barrios están cumpliendo este rol Paraná, de la memoria y la identidad de las familias de barrio. Pero sobre todo, son espacios donde la gente se reúne para hacer algo por los demás, donde se sostienen unos a otros, donde los chicos encuentran contención. Eso, en estos tiempos, es muy valioso”, explicó Bahl.

Por su parte, Fernanda dijo que “Necesitamos ampliar la base societaria, convocar a jóvenes, a niños y sus familias para que disfruten de las canchas de futbol, de los nuevos asadores, de la sombra y de este inmenso espacio verde” -remarcó Fernanda; “para eso necesitamos mejorar nuestra infraestructura y el acompañamiento que hoy nos está dando el Vicegobernador es invaluable, porque es la manera de poner en marcha nuevos proyectos”.

 

Como un hogar

Zulma y José esperaban con el mate listo. Viven en el club hace más de 20 años y llegaron por intermedio de “Beto” Geréz con el propósito de cuidar y realizar las tareas de mantenimiento. “Cuidamos mucho al Libanés, es nuestra casa” remarcó José. Zulma no se olvida el momento en que el segundo y más pequeño de sus hijos empezó a caminar prendido del cerco del club. “Tenía 7 meses cuando nos vinimos a vivir y dio sus primeros pasos prendido del alambrado. Imagínate si no vamos a querer este lugar”.

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