Teresa Bogao entregó alimentos y cajas navideñas en su merendero

Hace 22 años, frente a su casa ubicada en Misiones y Clavarino, Teresa y su marido levantaron con chapas las paredes de un merendero para darles de comer a los niños con hambre. Desde entonces no ha parado. Sale a pedir para alimentar a toda la gurisada del arroyo Gaitán y ayudar también a sus familias. Esta Navidad no fue la excepción.

 

 

Eran las 10 de la mañana del lunes 24. En la esquina de Misiones y Clavarino -donde termina el entubado y se empieza a ver el agua sucia del arroyo Gaitán-, había muchísima gente, sobre todo niños que corrían descalzos por la calle de tierra mientras sus mamás esperaban que desde dentro del merendero las llamaran por su nombre para entregarles una bolsa enorme llena de productos para elaborar una cena navideña y, además, una caja forrada con papel rojo o verde con budines y turrones para el momento del brindis.

 

 

A no muchas cuadras de allí, en las calles del centro de Gualeguaychú la postal era otra.

La gente caminaba apurada cargando bolsas coloridas, y quienes andaban en auto rezongaban por la falta de lugar donde estacionar.

Los comerciantes estaban un poco más contentos que días atrás cuando las ventas aún no habían remontado, pero aún así lamentaban que el año se estuviera terminando sin el alivio tan deseado y necesario.

Como pocos, Teresa es consciente de ambas realidades. Sabe que en esas calles asfaltadas y luminosas hay que gente dispuesta a ayudarla en su misión, por eso logró con creces -como tantas otras veces- el objetivo que se propuso cuando pensó en llenar los platos de más de cien familias y endulzar la Nochebuena de tantos gurisitos.

 

 

Comentarios

About the author  ⁄ Infoner