TERRAZAS AGRÍCOLAS.Tuvo media sanción el proyecto de Mattiauda

La Cámara de Senadores otorgó media sanción al proyecto del senador por Gualeguaychú, Nicolás Mattiauda, por el cual se otorgan reducciones y hasta exenciones en los pagos del Impuesto Inmobiliario Provincial para aquellos productores agropecuarios que realicen tareas de aterrazamiento en sus campos.

“Es una medida que promueve el cuidado de la tierra y del medio ambiente, tiene incidencia positiva en los rindes de los cultivos y para el Estado entrerriano es una manera eficiente de incentivar estas tareas agrícolas, con beneficios ambientales e impositivos”, resumió Mattiauda.

Respecto de los alcances del proyecto, el legislador –que contó con el acompañamiento en la iniciativa de su par Francisco Morchio-  indicó que “advertimos la necesidad de exención impositiva en predios con sistematización de terrazas y vemos con preocupación que los productores no pueden acceder a la financiación para hacerlas, lo que genera perjuicio económico y social”.

Respecto de las exenciones impositivas y/o descuentos, se establecen distintos porcentuales de acuerdo a las prácticas que se realicen, ya sean permanentes, semi permanentes o anuales. En tanto, se aclaró que se realizaron algunas modificaciones técnicas a la ley, para adecuarla a la realidad de nuestros días.

Mattiauda explicó que “el uso de terrazas ayuda a evitar que los agroquímicos lleguen a los cursos de agua por escurrimiento superficial y disminuyen el proceso de formación de algas en los mismos”, al tiempo que sintetizó: “la propuesta propone distintos porcentuales de descuento según los años consecutivos de realizar la tarea, premiando a los que persistan en el tiempo”.

Como concepto básico, una terraza es la sistematización de curvas de nivel previamente calculadas, que tienen como finalidad principal, cortar la pendiente de una extensión de campo, captar las precipitaciones que caen en dicha extensión y concentrar dicha agua, para luego dirigirla en forma lenta y ordenada a través de canales de recolección a la zona más baja del campo y depositar el volumen de agua excedente, que por condiciones naturales no puede infiltrar en los suelos, en cañadas y arroyos.

“El agua de lluvia, con el solo efecto de moverse más lento por sobre la superficie, favorece la infiltración propia del suelo, de esa manera va acumulando más agua en el perfil quedando disponible para los cultivos y de este modo se ve incrementado el rendimiento de los mismos. Al evitar la velocidad erosiva, se evita la formación de surcos y cárcavas, que son pérdidas muy importantes en tonelaje de suelo, que no se puede recuperar, porque muchas veces el destino final del material erosionado son los lechos de los arroyos”, remarcó.

Para Mattiauda “la mejor forma de cuidar un suelo no es tapando constantemente los surcos o cárcavas que se van formando sino evitar la formación de las mismas. Construyendo terrazas no solo se protege el suelo, sino que aumenta paulatinamente la producción de los cultivos”.

Por último, aseguró que “la legislación vigente desmotiva a que los productores realicen el aterrazamiento, debido a que los trámites que deben realizar con el fin de solicitar la exención impositiva son demasiado engorrosos, sumamente burocráticos, por eso es que impulsamos esta iniciativa que traerá beneficios al medio ambiente, permitirá mayor producción y eso a su vez conlleva mejor recaudación tributaria para el Estado provincial”, finalizó.

Fuente de texto y fotografía: Prensa y Comunicación del Senador Mattiauda.

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