Un Día de la Mujer especial

“Durante 2018, el año estuvo marcado por un clamor por la vida. Tanto quienes defendemos la vida desde la concepción, convencidos de que vale toda vida y acompañando también la protección integral de la madre, como quienes piden la legalización del aborto pensando en la vida de mujeres que mueren intentando un aborto clandestino, todos clamamos por la vida”. Así lo sostiene un comunicado emitido por el  Área de la mujer del Departamento de Laicos, Conferencia Episcopal Argentina

 

 

Allí, los obispos argentinos se pronuncian una vez más a favor de toda vida desde la concepción hasta la muerte natural. “Nuestro clamor por la vida nos impulsa también a velar para que las mujeres no sólo tengan derecho a la vida, sino a una vida digna: que ellas y sus hijos e hijas puedan alimentarse, estudiar y curarse. La mayoría de los pobres en Argentina y en el mundo son mujeres, niños y niñas”, dijeron.

“Podemos decir que hubo otro clamor que unió los dos grupos y a muchas otras personas: el clamor por la vida de las mujeres que mueren por el hecho de ser mujeres, asesinadas a menudo por sus parejas. En el momento de escribir estas líneas ya murieron más de 50 mujeres en nuestro país en lo que va de 2019, víctimas de violencia de género. Frente a tantas divisiones y heridas que desgarran a la sociedad argentina, nos unimos en este clamor y en un compromiso por la cultura de la vida, para que termine la tragedia del feminicidio. También nos unió el rechazo a toda forma de violencia, trata, explotación, abuso, violación contra las mujeres, niñas y personas transgénero. Porque estamos a favor de la vida, nos distanciamos de las opciones violentas tanto físicas como verbales de quienes descalifican con odio las posturas de otras personas”.

La Iglesia argentina agrega que “Nuestras opciones son claras y están dichas, pero respetamos las voces y la libertad de conciencia de todas las personas. Clamamos también por una vida plena donde las mujeres puedan alcanzar sus metas y aspiraciones. Que para todas se haga realidad el derecho a acceder en términos de equidad respecto de los varones, en los estratos públicos y privados, a todas las instancias para las cuales estén capacitadas. Le pedimos a Jesús, Señor de la Paz, por todas las mujeres que sufren violencia en cualquiera de sus formas y por quienes lloran la muerte de sus madres, hijas, hermanas y amigas. Que María, Mujer fuerte, Señora de la Vida, nos de valor para seguir trabajando a favor de la justicia para que no tengamos que lamentar más muertes de mujeres en nuestra Patria y para que todos los niños y niñas que son concebidos, conozcan la vida extrauterina y que esa vida sea digna”.

Comentarios

About the author  ⁄ Infoner