Un jallalla para los cumpas de El Diario

Los colegas de El Diario de Paraná llevan meses sin cobrar su salario. Y temen el cierre definitivo de la fuente de trabajo. Daniel Tirso Fiorotto es un amigo de Gualeguaychú (trabajó algunos años en esta ciudad), nacido en Larroque, hoy reconocido escritor, investigador y periodista dedicado al estudio y la divulgación de las raíces profundas de los pueblos de Abya Yala, nombre con el que se conocía a nuestras tierras, antes de la llegada de los españoles al continente americano.

(En la foto superior, Tirso Fiorotto -izquierda- junto a los periodistas Gustavo Lambruschini y Jorge Rianni -este, de El Diario-).

Este es el mensaje del periodista Tirso Fiorotto a los trabajadores de El Diario: 

Los trabajadores del diario Uno de Entre Ríos somos amigos de los colegas de El Diario de Paraná y sufrimos la angustia de todos ellos por el momento que les toca.

Nos encontramos en la calle, trabajamos temas similares, nos copiamos mutuamente, nos pasamos teléfonos, archivos. Somos compañeras y compañeros del periodismo, de la comunicación, en los más diversos oficios. Compartimos el trabajo por décadas en algunos casos, nos sentamos al lado en la Facultad, o nos abrazamos en la cobertura de los hechos, en los sindicatos, los espectáculos, las organizaciones, cuando no en una rueda de mate.

No negamos que son muchos los empleados, obreros y sectores populares que padecen problemas de trabajo en la Argentina, pero aquí no podemos callar ante una situación tan cercana que genera zozobras en las familias cuando saltan a la vista las mil y una maneras de superar el conflicto.

Desde una perspectiva occidental y egoísta alguien podría pensar que nuestro medio se ve favorecido con las dificultades de la “competencia”. Nada más alejado de nuestros sentimientos. La mirada chiquita y cortoplacista no nos expresa. Desde los saberes de nuestros ancestros del Abya yala (América), cuando uno gana y otro pierde, todos perdemos. La competencia puede ser aceptada (a regañadientes) en este sistema y quizá en un punto nos obligue a ser creativos, a pelear espacios. Pero si las compañeras y los compañeros de al lado atraviesan desde hace mucho tiempo una situación delicada, que los lleva incluso a suspender la edición y pone en riesgo el plato del día, entonces nosotros somos los primeros en sentir el sacudón y darles nuestro abrazo.

Las angustias de los amigos son nuestras angustias. Sabemos que hay responsables de distintos sectores que podrían evitarnos a todos este mal trago, reunirse en una mesa con vistas a las navidades y ofrecer a los trabajadores un camino cierto. Es decir: darnos un gesto de entrerrianía, de hombría de bien, donde los intereses personales y sectoriales queden bajo un paraguas quizá, y afloren las virtudes que heredamos de este pueblo.

Todos los partidos gobernantes en el orden nacional, provincial y municipal están involucrados en la historia reciente del medio colega. Nadie puede hacerse el distraído. Pero también hay sindicatos, empresas, organizaciones intermedias. ¿Qué ejemplo daremos, mezquinando una solución para sacar una tajada? ¿Hasta qué punto tensaremos la cuerda?

Las aves en sus distintas especies van a una laguna y se alimentan, unas temprano, otras más tarde, unas en la orilla, otras en el cauce, en el fondo, en el pelo de agua. Hay para todos los gustos. ¡Los milenios que han compartido, y comparten!

Llamamos biomímesis al saben mirar y copiar a los animales sus condiciones. Las alas de la lechuza y el pico del matraca pueden hacer más silenciosos nuestros vehículos, por caso. Si nosotros nos detenemos en el entorno de montes y humedales aprenderemos los modos de la solidaridad y la convivencia.

La naturaleza y las tradiciones son fuentes de inspiración para volver a encontrarnos. Una rueda de mate, y El Diario vuelve.

Cuando los entrerrianos decimos hermano, estamos sintiendo al hermano. De ahí nace esta columna, de la amistad, ni más ni menos. Como se escucha en el altiplano, compañeros: jallalla. Jallalla (*).

(*) Jallalla es una palabra quechua-aymara que une los conceptos de esperanza, festejo y bienaventuranza. Se expresa, en este único término, la idea que nuestros sueños deben siempre ir acompañados del fuerte deseo que se concreten, elevando a la Pachamama o el Universo y trabajando intensamente para lograrlo! (Fuente: Crónicas de la Tierra sin Mal)

 

Comentarios

About the author  ⁄ Infoner