SOLIDARIDAD. Un matrimonio de Gualeguaychú construye un merendero en su casa

Fabián y Guadalupe integran “Manos a la obra”, un grupo solidario que desde hace más de tres años recorre cada semana los barrios de la ciudad llevando merienda para los gurises. El próximo objetivo es poder recibirlos en su casa.

 

Sabina Melchiori

 

Hace casi cuatro años, Fabián y Guadalupe, junto a algunos amigos y vecinos conformaron un grupo solidario. El objetivo de aquel entonces era juntar donaciones para una red solidaria que se ocuparía de llevarlas al impenetrable chaqueño. El nombre vino después y sin pensarlo demasiado. “Manos a la obra”, dijeron para darse ánimo y empezar a trabajar, y así se bautizaron.

En la pequeña casa del barrio municipal de Rioja el trabajo es constante. Antes de que decidieran destinar parte del patio y del garaje de su casa para construir un merendero, allí se apilaban las cajas con comestibles y las bolsas repletas de ropa que la gente les acercaba para que ellos se ocuparan de encontrar destinatarios. También había lugar para guardar libros y juguetes, y tiempo suficiente para repararlos, limpiarlos y dejarlos bonitos para repartirlos el día del Niño, Reyes y Navidad.

Atiborrada de donaciones, hacía tiempo que la parrilla no funcionaba como tal.

Una campaña llevó a la otra. Y así fue como mientras pensaban en cargar camiones para viajar al impenetrable chaqueño, empezaron a ayudar a la gente de su ciudad llevando la copa de leche a los barrios que consideraban más carenciados.

 

 

Hace casi cuatro años que cada fin de semana, Fabían, Guadalupe y el resto de los integrantes de Manos a la obra, cargan en su vehículo la cocinita, las tasas y las galletas, y marchan rumbo a alguno de los baldíos de la periferia donde juegan gurisitos descalzos.

“Me gusta hacer lo que hacemos”, dice Guadalupe; y su sonrisa demuestra que no miente. Ella se ocupa de ordenar las donaciones, seleccionarlas, separarlas, revisarlas y, según las condiciones en las que están, repartirlas.

Los viernes, absolutamente todos los viernes, marchan con lo necesario para preparar una comida en el barrio Toto Irigoyen, un barrio de 40 viviendas, ubicado en Costa Uruguay Sur, donde viven vecinos que hasta el 2014 habitaban el asentamiento de bulevar Montana y 1º de Mayo.

Y los fines de semana, elijen siempre un barrio diferente adonde ir a darle una merienda a los más chicos: “Cada fin de semana damos la copa de leche en diferentes barrios, es móvil porque cargamos en nuestro vehículo las tasas, la cocina y vamos a preparar la merienda. Vamos al barrio Curita guacho, a los asentamientos, al Anhelado sueño… un finde a cada barrio diferente. Además, los viernes hacemos la comida en el barrio Toto Irigoyen”, explica Fabían, que pidió permiso en su trabajo en la Municipalidad para abrirnos las puertas de su casa y mostrarnos el merendero en construcción.

“Empezamos hace poco y con esfuerzo”, cuentan. La obra está bastante avanzada, pero todavía falta para que esté en condiciones de empezar a funcionar. Allí, además de servir la merienda, piensan dar talleres y clases de apoyo.

 

Lejos de los edificios, las luces y el pavimento

Si cada fin de semana, desde hace casi cuatro años, recorren los barrios de la ciudad llevando comida, Fabián y Guadalupe están en condiciones de brindar un diagnóstico de las necesidades que se ven lejos del centro.

“La realidad es muy triste, cada vez se nota más la necesidad y la pobreza es mayor. No podemos dar todo lo que nos piden pero tratamos de ayudar primero al que tiene un problema de salud. Priorizamos a los chicos, no podemos ayudar a toda la familia”, lamenta Guadalupe, y agrega que “este año nos han pedido lo más básico para cocinar, y en todos los barrios por igual”.

Cómo ayudar

Además de recibir donaciones, Manos a la Obra se sustenta con una cuota de socios. Para comunicarse con ellos: 3446 631931 o en Facebook: Manos a la obra Gualeguaychú.

 

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