Un viaje hacia la guarida del pueblo Chaná

Carpinchos, nutrias, lobitos de río, hurones, zorros, mulitas, ositos labradores. Albardones, esteros y bañados. Una vieja barranca con los vestigios de la última ingresión marina y, como si todo eso fuera poco: restos arqueológicos de nuestros pueblos originarios. Viaje a la reserva natural de la estancia La Estopona, en Costa Uruguay Sur, Gualeguaychú.

 

Texto: Sabina Melchiori – Foto aérea: Celso bel – Videos: Entre Guiones

 

Recorrer la reserva natural de la Estancia La Estopona es viajar al pasado, desconectarse del tiempo y espacio actual y disponerse a desandar dos mil años de historia. Sí, 2000. Porque cuando se estudiaron los cráneos humanos que habían sido encontrados por el arquéologo Manuel Almeida en la desembocadura del río Gualeguaychú, se pudo determinar –mediante la aplicación del método de datación con carbono 14- que pertenecieron a personas que vivieron hace aproximadamente 2050 años.

Esas personas pertenecían al pueblo Chaná, habitantes originarios del sur entrerriano. Eran recolectores, pescadores, alfareros y ¡matriarcales! No vivían sobre la costa del río sino un poco más adentro, escondidos en el monte que los cobijaba y daba de comer; allí mismo, para protegerse de las crecientes, levantaban cerros o túmulos de hasta 5 metros de alto que aún se conservan y pueden recorrerse con un guía naturalista y arqueológico.

Fueron tantos y vivieron durante tanto tiempo, que 2000 años después es posible encontrar a simple vista, es decir, sin necesidad de realizar excavaciones, restos de las vasijas que construían y también decoraban.

 

Restos arqueológicos. Foto: Fernando Piciana

 

La proporción de 14C que queda cuando se examinan los restos del organismo indica el tiempo transcurrido desde su muerte. Esto hace que el 14C sea un método ideal para datar la edad de los huesos o los restos de un organismo.

 

Reserva estancia La Estopona

Gualeguaychú cuenta con ocho áreas naturales protegidas. Algunas públicas y otras privadas. La reserva de la Estancia La Estopona, en Costa Uruguay sur, es un ejemplo de las segundas, ya que sus dueños -a partir de un convenio con la Fundación Azara– decidieron destinar 2500 hectáreas de su campo a la conservación de la flora y la fauna resignando su producción.

El gran valor natural de este lugar reside en la preservación del ecosistema porque no queda en la zona un lugar como ese. Hay albardones, esteros y bañados que cuando el río Uruguay crece se llenan de peces.

La fauna autóctona es hermosa. En La Estopona viven carpinchos, nutrias, lobitos de río, hurones, zorros, zorrinos, mulitas, aguará popé u «osito labador» (que es poco conocido), junto a una gran variedad de pájaros.

Y entre las especies de la flora autóctona, vemos ceibos, canelones, guayabos, sauces, chal chal, coronillos, talas, moyes, quebrachillos, amarillos, sarandíes, camalotes, espadañas, acacias mansas, espinillos, ñandubayes, mataujos y blanquillos.

 

En la reserva es posible ver una gran cantidad de aves. Foto: Julieta Almeida

 

Tras los vestigios del mar

Hace miles de años(se calcula entre 10 y 12 mil años atrás), el sur entrerriano estuvo cubierto por el mar. Y el mar, al retirarse, dejó sus huellas, una de ellas es la barranca muerta, altura que bordea el río Uruguay desde el sur del Departamento Gualeguaychú, hasta el delta; y subiendo por la costa del río Paraná. Al retirarse el mar se fueron formando albardones, esteros y bañados, como parte de un gran humedal que sigue inundándose con las crecientes o repuntes del río Uruguay, incluso hasta el borde mismo de la vieja barranca.

“Este humedal es como si fuera el negativo de un delta. En lugar de un canal hay un albardón (cordón de tierra firme) y en lugar de una isla, un gran bañado o estero con lagunas”, suele explicar el guía Raúl Almeida, durante las visitas al lugar.

 

 

 

La primera fundación de Soriano y el primer puerto de Gualeguaychú

En esta zona, por el año 1664, fue fundada por los Dominicos, Santo Domingo de Soriano, una reducción indígena que en 1705 fue cruzada a la República Oriental del Uruguay, al lugar donde actualmente se encuentra la población de Villa Soriano.

También, en este lugar funcionó Puerto Landa, el primer puerto que le dio actividad a la ciudad de Gualeguaychú, lugar donde desembarcó, por ejemplo, Domingo Faustino Sarmiento cuando viajó Concepción del Uruguay a encontrarse con el General Justo José de Urquiza.

Esta también fue la zona donde se concentraron en cuatro oportunidades las fuerzas guaraníes enviadas por los Jesuitas de las Misiones para que España recapturara Colonia del Sacramento de las manos de los Portugueses. Cinco mil hombres cruzaron con caballos y mulas el río Uruguay. Este movimiento le dejó por nombre «Punta Caballos” al lugar, se trata del punto más angosto y playo.

 

 

Para conocer la reserva La Estopona es necesario disponer de un día completo, (o dos, si además se quiere pasar una noche en un campamento en el monte).

Una parte se recorre en vehículos especiales 4×4, y otra a pie por los albardones y bordes de esteros. Al mediodía, se descansa en un lugar ya determinado para comer y compartir lo vivido e informar el recorrido a realizar por la tarde.

Raúl Almeida, titular de «Gualeguaychú Aventura», realiza excursiones con explicación y charlas sobre el lugar.
Mail: gchu_aventura@hotmail.com
Teléfono: 03446 15572923
Facebook: Gualeguaychú Aventura.

 

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