Una empleada de la Unidad 2 complicó a Bordeira: Habría confesado vínculos con el narcotráfico

Una actual empleada de la Unidad 2 de la Municipalidad de Paraná declaró ante la justicia federal que la actual detenida, la ex subsecretaria de Seguridad Urbana, Griselda Bordeira, le confesó en su momento que “vendía droga; cocaína y a veces marihuana”, acotó. La mujer, Nilda Raquel Luna -quien aparece en varias escuchas telefónicas dispuestas por la justicia, como allegada a la funcionaria que se encuentra en la Unidad Penal 6- y cumple funciones desde 1998, se reconoció como militante de la UCR y de la seccional Tercera de Paraná.  

Nilda Raquel Luna es empleada municipal desde 1998 y cumple funciones en la parte administrativa de recolección de residuos, de la Unidad 2 de la Municipalidad de Paraná. Conoce al intendente Sergio Varisco desde hace por lo menos 22 años, porque fue militante primero de su padre, el dos veces presidente municipal Humberto Cayetano Varisco y específicamente de la seccional Tercera de la Unión Cívica Radica (UCR). “El trato con Sergio Varisco siempre fue por temas políticos y laborales”, indicó el jueves último, cuando declaró ante el juez federal Leandro Ríos, en el marco de la causa narcomunicipio. Luna -quien cumplió pena de prisión por un hecho vinculado al narcotráfico- dijo que también lo conoce “del barrio y de la política” al concejal Pablo Hernández -también detenido en esta causa-, como así también a la funcionaria Griselda Bordeira. “El trato con ella fue por temas laborales o políticos, aunque con ella siempre me he peleado, he tenido mis diferencias; ha sido una relación de ida y vuelta, entre peleas y un trato amable. Ella conoce a mi familia y yo conozco a la suya”, remarcó.

En la declaración, de siete carillas dijo además que “a veces hablaba con la madre de Varisco” (Magda Mastaglia, también funcionaria municipal), porque militaba en la misma seccional de la UCR en Paraná. En la audiencia judicial se le hicieron escuchar varios audios, donde aparecía su voz y en especial en mensajes a Bordeira. “A mi hermana le prometieron trabajo en el municipio, por militar y nunca se lo dieron. Sin embargo, entraba otra gente a la Municipalidad, que ni siquiera había militado”. Entre otros, mencionó a Nano Morato, “que es una persona que ya tuvo causa por drogas -dijo- y yo me enteré que entró la hijastra de él a trabajar en el centro integrador educativo”, que pertenece a la comuna. Y ese era mi reclamo a Bordeira”, acotó.

Aseguró también que en uno de los audios “me trató a mi de ‘narca’ por la causa que tuve, que es mi pasado, lo pagué y ya estoy por terminar mi condena. Yo también la trato de ‘narca’ porque sé que Bordeira también vendía droga; cocaína y a veces marihuana. Ella misma me lo contó hace como 4 o 5 años y me lo dijo porque había casos importantes en la justicia, la rozaban muy de cerca y estaba muy preocupada. Según ella, me dijo que hasta se había venido a este juzgado a ver si estaba imputada o no. Me dijo que las causas que la rozaban eran la del Gordo Nico Castrogiovanni -uno de los jefes del narcotráfico de Paraná, cumpliendo condena judicial- y también la de Germán Morrón Herlein -también con sentencia por drogas-, porque ella tenía trato con los dos. Les daba protección para que ellos pudieran vender droga tranquilos a cambio de plata que recibía de ambos”, agregó. Vale acotar que Bordeira es sargento de la Policía de Entre Ríos y durante muchos años trabajó en Investigaciones de la fuerza de seguridad.

Fuente de texto y fotografía: Análisis Digital. 

 

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