Universidades: Continúan las negociaciones y confirmaron la marcha federal para este jueves

El Ministerio de Educación le propuso a los gremios docentes universitarios adelantar el aumento del 4,2 por ciento a partir de septiembre y conformar una mesa técnica para analizar el resto del incremento. Tras la reunión de este lunes, acordaron un cuarto intermedio hasta el miércoles a las 10. En tanto, los docentes ratificaron la movilización para este jueves en Plaza de Mayo. 

Autoridades de Educación y gremios volvieron a reunirse este lunes para intentar alcanzar un acuerdo paritario. Durante el encuentro, la cartera que conduce Alejandro Finocchiaro accedió a adelantar para septiembre el pago del 4,2 por ciento de aumento previsto para noviembre. Este porcentaje se sumará al 5 por ciento abonado en marzo y al 5,8 por ciento que se pagó este mes.

Por lo pronto, ambas partes acordaron llevar las discusiones a un cuarto intermedio por lo que este miércoles a las 10 se retomarán las negociaciones.

Finocchiaro, quien estuvo presente en la reunión, se comprometió a iniciar nuevas reuniones técnicas “permanentes” para negociar una nueva suba salarial que se amolde a las “restricciones” presupuestarias que está atravesando el Estado. “Nos vamos a reunir de forma permanente hasta llegar a un acuerdo. Claramente el aumento va a ser superior al 15 por ciento, pero hay que ponernos de acuerdo”, sostuvo el ministro en conferencia de prensa tras el encuentro.

De la reunión participaron los seis gremios universitarios con representación nacional: FEDUN, CTERA, UDA y Fagdut, Conadu y Conadu Histórica; esta última rechazó la oferta y ratificó el paro. En tanto, todos los gremios confirmaron la marcha nacional docente de este jueves a la Plaza de Mayo en Capital Federal.

Por su parte, el rector de la Universidad Nacional de Entre Ríos, Andrés Sabella hizo referencia al conflicto por el que atraviesa el sector, e hizo hincapié en la situación de la UNER.

En diálogo con Entre Ríos Ahora aseguró que el ajuste tiene que ver con tres cuestiones puntuales y objetivas: la pérdida del poder adquisitivo del salario de los trabajadores tanto de docentes como no docentes,  la suspensión de inversiones en infraestructura universitaria y la subejecución del crédito presupuestario y el giro tardío de fondos financieros.

“El presupuesto universitario se compone en un 80 – 85 por ciento de salario, y al no haber una actualización lo que se hace es un recorte sobre el presupuesto universitario”, detalló en referencia a la pérdida del poder adquisitivo de los docentes y no docentes.

“La segunda cuestión tiene que ver con la suspensión de inversiones en infraestructura universitaria. El presupuesto 2018 tenía una partida de 3.600 millones de pesos para todo el sistema universitario que fue suspendido. A eso se suma que había obras de 2016 y 2017 en ejecución por un valor cercano a los 3.000 millones de pesos, lo que no da un recorte aproximado a los 7500 millones de pesos”, dijo.

Por último, indicó que la subejecución del crédito presupuestario y el giro tardío de fondos financieros, implica que no se puedan llevar adelante determinadas actividades: “En el caso de la UNER hemos visto comprometido un plan de expansión de la universidad planeado para este año, a través del cual se iban a desarrollar tecnicaturas universitarias en diez localidades del interior de la provincia”, aseguró y agregó: “Por el lado de lo financiero, hemos visto este año un giro muy irregular de las partidas que garantizan el funcionamiento de la universidad, al punto tal que en julio se registró un atraso de seis meses en esos giros, lo que pone en peligro el normal funcionamiento de las actividades”.

Segundo cuatrimestre

Durante la entrevista también hizo referencia al diagnóstico económico por el cual la mayoría de las universidades públicas del país sólo garantizan su funcionamiento hasta septiembre.

En el caso puntual de la UNER, Sabella explicó que hasta septiembre-octubre podrá funcionar según lo presupuestado para 2018. No obstante, aclaró que la Universidad cuenta con ahorros propios que serán destinados para el normal desarrollo de las actividades.

“Garantizamos el funcionamiento lo más normal posible, pero no es la forma adecuada, porque la Universidad estará destinando fondos para cubrir gastos corrientes que eran para otras cosas, como mejoras de sus laboratorios o edilicios”, dijo.

Medidas de fuerza

El Rector de la UNER informó también que el nivel de acatamiento a las medidas de fuerza, que ya atraviesan su cuarta semana, alcanza el 80 por ciento: “El acatamiento es muy alto, incluso mucho más que la media común para la UNER. Es cierto que las unidades académicas tienen características diferentes, pero en la mayoría alcanza el 75-80 por ciento; en tanto que en Trabajo Social y Educación, la paralización es total”, finalizó.

Fuente de texto y fotografía: APFDigital.

 

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