VEREDAS DE GUALEGUAYCHÚ. El eterno problema

“Camino por la calle, no queda otra”, “Con el cochecito es imposible”, “Ya soy una persona mayor”, “Con la silla de ruedas no se puede”. Mucho se habla del estado de las veredas en la ciudad, sobre todo cuando nos “aventuramos” lejos del área central. Sí, dije “aventuramos” puesto que se está tornando en una verdadera aventura sortearlas.

 

Por Damián Lemes – Arquitecto Fadu – UBA

Las quejas de los vecinos son recurrentes y cada vez más frecuentes. Ahora bien, consideramos que existen problemas de base, estructurales, más importantes y otros menores y de relativamente fácil solución.
El estado o el mantenimiento de las veredas, que si bien son de uso público, es responsabilidad del propietario. Este punto, articulando los engranajes de control estatal, podría llegar a solucionarse en el mediano o corto plazo.
Pero el problema principal es otro, el complejo, el estructural
Los niveles.

Las veredas en buen estado, dejan de ser accesibles cuando presentan diferentes niveles en su recorrido.
El área central, por haber sido conformadas sus calzadas y aceras en poco tiempo, casi que no presenta desniveles.
El problema radica en las áreas periféricas donde se han construido las propiedades cuando no había ninguna referencia de niveles físicos de la traza pública.

Cada vecino construyó su vivienda en el nivel de terreno existente o utilizando rellenos a su conveniencia.
Finalmente cuando se realizan las obras de calzada, quedan en evidencia estas cuadras llenas de escalones o rampas imposibles de sortear. De ahí la queja de los automovilistas: “Caminan todos por la calle”.
Creemos entonces que existen dos grandes grupos de tipos de veredas con diferentes abordajes de solución.

 

VEREDAS CON REFERENCIAS DE NIVEL

Llámese cordones, cordón cuneta, bocas de ventilación, etc aportados por la obra pública.
La solución para la transitabilidad de las mismas pasa por la simple exigencia del Código de Edificación vigente.
En donde, entre otras cosas, se deben salvar los desniveles dentro de los límites de cada propiedad manteniendo un nivel único y sin obstáculos en la vereda.

VEREDAS SIN REFERENCIA DE NIVEL

Creemos, por un lado, que es cierto que la ciudad generalmente crece antes que la llegada de la infraestructura. Las viviendas se construyen antes que las calles, veredas o instalaciones. De ahí la complejidad del problema.
Sin embargo es preciso que desde el estado se trabaje en el aporte de niveles futuros de vereda como dato referencial junto con los demás datos catastrales y que exista físicamente un amojonamiento de donde tomarlos.
Aunque la infraestructura tarde en llegar, controlando las exigencias del Código de Edificación, las viviendas irán desarrollándose con un único nivel por cuadra con una previsión de futuro tal en donde solo se trabaje luego en el mantenimiento de las mismas: El problema menor.

VEREDAS EXISTENTES CON PROBLEMAS DE TRANSITABILIDAD

Las hay y de todo tipo.
En muchos de los casos si existían referencias pero sin embargo los propietarios han “acompañado” desniveles interiores en vez de resolverlos dentro de cada vivienda (Ej. Rampas con fuerte pendiente en cocheras invadiendo todo el espacio público, escalones, etc.)
Debería exigirse, mediante plazos convenientes, que cada vecino solucione, a su cuenta y con asesoramiento profesional su desatención al Código.
En otros casos, donde el vecino no conocía sobre niveles urbanos porque no existían o donde las aceras nuevas modificaron considerablemente el nivel natural cuando solo existían de tierra, creemos que debería haber un acompañamiento desde el Estado a la resolución de los problemas.
Finalmente, el uso de materiales aptos para el exterior y el mantenimiento general de estas veredas, siempre será responsabilidad de todos nosotros como vecinos.

Como puede verse, el caso de las veredas es un problema más complejo de lo que parece, pero no imposible.
Estamos creciendo socialmente y tenemos más conciencia sobre muchas falencias que considerábamos “normales”.
Pensemos entonces lenta pero sostenidamente en la inclusión urbana; no sólo por los de afuera, sino para ser mejores, los de adentro, los dueños de casa.

Comentarios

About the author  ⁄ Infoner